martes, noviembre 9 |

SOLO ÉL

Corres desesperado, todo a tu alrededor parece desenfocado, el piso se mueve y el frío recorre tu cuerpo, solo escuchas tu respiración entrecortada y sientes el palpitar del corazón acelerado, tu boca está seca.
Continúas sin rumbo por un pasadizo que has visto tantas veces que hasta has perdido la cuenta. Al frente tuyo, el camino en perspectiva, puertas por ambos lados pero ninguna señal de una luz que indique el final de lo que para ti es un túnel, solo unas pequeñas luces tenues alumbran una que otra puerta cerrada con candado. Las ventanas son muros de concreto que disfrutan oscurecer el rumbo incierto que llevas, has desistido y las fuerzas te han vencido, ahora solo caminas con la cabeza gacha, dejándote guiar por tus pies
Las voces te persiguen, por más que intentes alejarte, son parte de ti, no estás loco y lo sabes muy bien, pero lo quisieras estar, ahora más que nunca sabes que estás vivo porque el dolor es insoportable, lo sientes en cada parte de tu cuerpo, tanto así que preferirías tener rotos los huesos. Lo que sientes ahora es de una magnitud indescriptible, caminas, corres, gritas, lloras, caes de rodillas y golpeas el piso con tus puños, la ira es el analgésico que recorre tu cuerpo y el odio es el remedio más próximo en ese laberinto.
No sabes cuánto tiempo ha transcurrido desde que las voces quedaron en silencio. Buscas desesperadamente una hoja en blanco para comenzar a escribir el siguiente capítulo, pero un ventarrón regresó todas las páginas del capítulo anterior. Las voces despertaron del breve sueño para recordarte que nunca te dejaran. Tragas un poco de saliva y te limpias la cara, se acabó el manantial de lágrimas, cierras los ojos, respiras profundamente te pones de pié.
A lo lejos del pasillo un rayo de luz lo ilumina, corres… pareciera que intentaras alcanzar el horizonte cuando el sol se oculta… llegaste y la luz te ciega, miras abajo y observas el infinito en picado que te recibe con los brazos abiertos… sonríes y dejas que tus pies nuevamente te guíen.
sábado, octubre 23 |

BAJO LA LLAVE DEL SILENCIO

Todos tenemos algo que ocultar, un secreto que llevaremos a la tumba, somos nuestro propio confidente de aquello que guardamos bajo la llave del silencio. Sin embargo muchas veces este secreto se convierte en un juez que nos condena a vivir bajo algo que no queremos; es ahí cuando aparentamos como los payasos una alegría efímera y usamos la máscara de la felicidad para evitar contestar preguntas a las que ni para nosotros mismos tenemos respuestas.
Nuestra boca es un cementerio de palabras para un secreto que mantiene vivo su espíritu y deambula como un fantasma en las noches de remordimiento. Pesadillas que nos despiertan cada noche, recordándonos que la verdad quiere salir a la superficie de una piscina que rebalsa.
Observamos la luna que brilla con tal intensidad que consigue iluminar cada rincón de nuestros recuerdos donde se encuentra algún secreto cautivo en la cárcel de las mentiras. Despiertan sentimientos y emociones que tratamos de opacar con quimeras disfrazadas de verdad. Un suspiro es el analgésico para un secreto que debe dormir, pero sigue ahí y hasta que no vea la luz del sol, será el metal que nos acompañará en nuestro camino.
jueves, octubre 14 |

INSÍPIDA FRUTA

Rutina, una amiga que regresa con las maletas llenas, insinuando que su estadía será larga. ¿Qué le puedo decir? Imposible negarme a la compañía más cercana que tengo, si no fuera por ella probablemente no sabría dónde estar y qué hacer.
Los días pasan como hojas en un calendario, los mismos rostros, lugares que reconocería con los ojos cerrados. Cada día es una ensalada de insípida fruta que debo comer porque tiene vitaminas, pero no la disfruto.
El despertador es el asesino de cada sueño… sueño del que no quisiera despertar. Las manecillas del reloj son como un eco en la iglesia, el sonido se acentúa a cada segundo que avanza y la rutina me recuerda que mi ensalada de frutas está servida. Miro a mi alrededor las cuatro paredes de mi habitación que parece aun no despertaran, un silencio sepulcral invade cada rincón, solo el sonido del chorro de agua al caer por mi rostro y el frío que invade mi cuerpo convierten en realidad este día, el sueño ha terminado.
¿Será el humo de la ciudad lo que me asfixia o la bufanda de la rutina que me recuerda que estoy viva?. Camino con rumbo fijo pero destino incierto, corro en la arena y bastan algunos minutos para sentir que me falta el aire, las energías disminuyen, caigo de rodillas porque la presión en el pecho es cada vez más fuerte y aunque quisiera gritar mi voz es amiga del silencio.
No siento el chocolate de la vida derretirse en mi boca, ni la frescura del viento rozar mi piel, el atardecer es un eclipse y el arcoíris un degradé de negro y blanco, todo es insípido e incoloro.
miércoles, septiembre 15 |

ÁLBUM

Mi corazón parece olvidar que debe latir, espera tu regreso mientras mis ojos no dejan de observar las manecillas de un reloj que parece tener agotadas las pilas o será qué toda mi vida avanza en cámara lenta, sintiendo así cada pieza de dolor con más intensidad. Respiro soledad alrededor de una multitud de gente que ignora a un fantasma, pero algunos sienten la presencia y tratan de verlo pero los ojos solo ven la envoltura, la coraza, la máscara.
A veces me siento caer en un charco de lodo del cual intento levantarme pero resbalo por más que me esfuerce, alzo la mirada al cielo e intento encontrar respuestas pero solo escucho el silencio, ¿por qué tus promesas fueron volátiles como el perfume? Aquel que te distinguía, no importaba que me vendaran los ojos, sabría qué tan cerca estabas.
Ojos ámbar, labios miel, recuerdo de verano, ahora fotografía en un álbum.
viernes, julio 23 |

DECISIONES

¿Tomar el camino más fácil, en el que no tendremos problemas, sin embargo al llegar a nuestra meta no estaremos satisfechos, ni siquiera sabremos que hacemos ahí, o escoger el más difícil sabiendo que tendremos muchas piedras en frente pero al llegar a nuestro destino será un momento gratificante?.

Interrogante algo compleja pero que debemos responder antes de tomar una decisión que cambiaría completamente el rumbo de nuestro futuro, a veces la primera opción resulta tentativa, sin embargo conforme avanzamos en el camino no cumple nuestras expectativas, no nos llena, ya que no es un desafío, es tan fácil que no sentimos emoción alguna. Nuestros pasos no dejan huella, porque caminamos en la arena, pero si escogemos la otra opción, caminar sobre cemento, cada vez se hará más difícil avanzar porque mientras más demoremos en alcanzar nuestra visión caemos en la posibilidad de estancarnos y quedarnos ahí, podremos caer porque el camino no es firme, sin embargo quedaran marcadas nuestras huellas luego de recorrer ese camino. ¿Quieres caminar sobre arena que luego el mar borrará tus huellas, o sobre cemento que las dejará impresas eternamente?

Tomar decisiones no es un tarea fácil, es menos complejo escoger entre helado de fresa y torta de chocolate, o sino entre una casaca de cuero y una chompa de alpaca porque puedo incluso comprar uno hoy y días o semanas más tarde el otro, pero ¿qué sucede cuando son decisiones que encaminarán el rumbo de nuestra vida y qué de ellas dependen sacrificios?.
El corazón y el hígado son los peores consejeros, son emotivos, son pasajeros, son fugaces, tomar una decisión cuando influyen los sentimientos de amor o de odio, de ilusión o rencor, inclinan la balanza hacia lo que en el momento nos produzca satisfacción, sin embargo ¿qué sucede después?... El mejor consejero es la razón, pensemos y evaluemos las ventajas y desventajas que traería consigo cada decisión que tomemos para nuestra vida, no se trata de un juego de niños, sino de una experiencia de vida, que buena o mala nos enseñará algo.
lunes, julio 12 |

DESCONOCIDO DE MIS SUEÑOS

¿Quién eres?... desconocido de mis sueños, ven a mi mundo real, ¿por qué solo te muestras como un ser existente durante las horas en el que mi subconsciente es tan vulnerable a encontrarte?. Cada vez que despierto del sueño que parece real, olvido tu rostro en este mundo donde me es imposible dibujarte en un boceto.

¿Eres un ángel? Los ángeles no enamoran a las soñantes, ¿eres un demonio?, los demonios guían a la tentación y tú no irradias maldad alguna. ¿Quién eres? Misterio inexplicable… sé que estás cerca cuando más lo necesito, aunque no recuerde tu nombre o nunca lo hayas mencionado, basta que mi voz interior te llame y aparecerás para llenar ese vacío que en un sueño puedo completar, eres el pincel que retoca el cuadro que he pintado, un cuadro abstracto que solo tú puedes entender.

Espíritu… materialízate en este mundo que parece derrumbarse a mi alrededor, oscuridad que quiere apagar mi luz que poco a poco trata de brillar pese a que las paredes se reducen y aplastan lo que esté a su paso. De lo contrario solo queda cerrar los ojos y escapar de la cruda realidad en donde mi cuerpo está atrapado, pero mi mente puede volar y así llegar a lugares lejanos, hasta inexistentes, y ahí en lo más alejado estarás con esa sonrisa y los brazos abiertos esperándome como siempre.

¿Dónde estás?... solo en las noches puedo encontrarte, cierras los ojos y también huyes de este mundo por un momento, escapas de la rutina que absorbe la imaginación. Sabes que me puedes encontrar lejos de este mundo insaciable de odio y venganza, de este espacio donde todos se destruyen mutuamente, donde la gente sedienta de sangre olvida quién es en realidad. Este mundo que pide a gritos ser escuchado y se ahoga en un llanto desesperado. Miro a mi alrededor y veo cadáveres caminando como zombis sin destino con un corazón vacío. Pero no tengo porque estar aquí si puedo elegir donde estar, puedo escoger qué vivir, puedo soñar si así lo deseo, puedo volar en mis sueños.

¿Estás ahí soñante?... Sé que piensas olvidar por unos minutos este lugar hambriento de ira. Solo en aquellas noches cuando todo parece relajarse un poco, desplego las alas y vuelo hasta donde escuche el latir de tu corazón.

Estoy segura que en algún momento de nuestras vidas nuestros caminos se cruzarán y sabrás quien soy y por fin recordaré tu rostro.

domingo, julio 11 |

INSPIRACIÓN

Intento ordenar cada momento inexplicable, encontrar lógica a lo insensato, busco tu mirada en la indiferencia y tu sonrisa en la tristeza. Finjo que eres un desconocido, sin embargo mi mente recuerda cada detalle de tu silueta y el timbre melodioso de tu voz como pájaritos trinando en mi balcón cada mañana.
Qué difícil es ahogar un sentimiento cuando este es capaz de nadar en contra de la corriente. Imposible asfixiar un te quiero porque recorre cada parte de mi ser, es el oxígeno que mantiene viva cada célula.

Cada sutil roce casual y cada beso al saludar son el afrodisiaco que enciende la llama del deseo que no se apaga ni con la más tormentosa idea de una posible desilusión.

Sobrevivir a la idea de un supuesto talvez que se desvanece en el viento mantiene la esperanza de lo improbable.

Al caer la noche un suspiro se pierde en el tiempo y una pregunta divaga entre las cuatro paredes de mi habitación ¿cuándo seré tu inspiración?, así como tú eres la tinta de los versos de mi canción.
martes, junio 29 |

LIBRE!!!!!!!!

Mi propia luz estaba opacada por la desconfianza, detenía mis pasos y en mi mente una niebla de ideas desordenadas divagaba como fantasmas en un cementerio. Todos me observaban como lobos hambrientos… me sentía su presa, me encontraba a escasos segundos de tomar una decisión, tenía dos opciones: huir o enfrentar el miedo. Recordé en milésimas de segundos que el huir es la opción más fácil, la que está a la orden del día y la que muchos escogen, pero no soy una más del montón, ¡definitivamente no!. Enfrenté el miedo, mi verdadero depredador y no quienes me observaban. Algo en mi interior me impulsaba, era una energía, una corriente eléctrica activó cada parte de mi ser. Una voz como eco interno me decía “sí puedes… no retrocedas, tienes la suficiente fuerza para hacerlo… adelante” y la seguridad se apoderó de cada paso que daba y mi cuerpo poco a poco dejó el caparazón.
Me lancé a la piscina sin saber nadar pero no me ahogué porque no me quedé estática sino que intenté salir a flote y no hundirme. Estaba segura que podría lograrlo y salir a la superficie luego de una lucha interna y respirar el triunfo.
jueves, junio 17 |

MAESTRO, GUÍA Y ÁNGEL: A MI PAPÁ CON AMOR

Y el cuento dice así.
Niña: ¡Papi porque le quitas las rueditas a la bicicleta, no podré manejar!
Papá: ¡Si puedes, no digas que no si antes no lo has intentado!. Sé que lo puedes hacer, nunca te des por vencida antes de tiempo.
La niña enojada porque todos sus amigos manejaban en el parque sus bicicletas con sus rueditas extras, se repetía a si misma que no podía. Su papá la subió a la bicicleta y le dio impulso, la primera vez cayó en el césped, pero no lloró.
Niña: ¡Viste! ¿Por qué eres malo conmigo?. Todos manejan felices y yo no puedo porque me caigo.
Papá: Inténtalo de nuevo, sé que puedes. Escúchame… nunca le hubiera quitado las rueditas si supiera que no podrías manejar.
La niña vio la expresión de sinceridad en los ojos de su padre, tomó la bicicleta y avanzó unos metros pero perdió nuevamente el equilibrio y cayó. A lo lejos sus amigos la observaban y se reían porque estaban seguros que intentaba algo imposible para su edad.
Papá: No le demuestres a ellos que puedes hacerlo, demuéstrate a ti misma que puedes lograrlo
La niña nuevamente subió a la bicicleta, su padre la acompañó los primeros metros y luego la soltó… al inicio parecía que caería, nuevamente al césped, pero la voz de su padre “sé que puedes” se repetía como un eco en su cabeza, a esa voz se acopló la de ella “si puedo”. Sin pensarlo había dado una vuelta al parque y sus amigos la miraban asombrados y la admiraban porque había hecho lo que ninguno pudo.
“Guía, quien me dio el primer impulso cuando aprendí a manejar bicicleta, luego dejó que por mi misma supiera lo que es lograr mi primera hazaña. Una sonrisa se dibujaba en su rostro mientras levantaba el brazo despidiéndose y alentándome al mismo tiempo a continuar y no detenerme jamás.”
Niña: Luego hago la tarea, que terminen los dibujitos
Papá: La historia no es tan aburrida como parece… vamos.
El papá cogió el control remoto y apagó el televisor, la niña de mala gana se dirigió al estudio sacó su libro y se lo entregó a su papá
Niña: Tengo que leer todas estas páginas pero son aburridas.
Papá: Ven hijita, siéntate a mi lado, te contaré un cuento…
“Me enseñaste a ver la historia no como el capítulo más aburrido, sino como el cuento más divertido.”
Niña: ¡Muchos números papi, me confundo! Tengo examen el viernes y la profesora es mala, dijo que nos quedaríamos en el recreo si no aprobamos el examen
Papá: ¡No es difícil! Eres una niña muy inteligente, solo necesitas practicar un poquito más
“Me enseñaste que la matemática no es una tortura sino una herramienta que me serviría toda mi vida. Recuerdo que odiaba la tabla de multiplicar, pero pacientemente dibujabas un reloj en la pizarra y en medio escribías un número. Jamás alzaste la voz, las tardes morían entre risas, errores y correcciones.”
Pasaron once años y la niña era ahora una adolescente, su padre orgulloso la veía a través del espejo mientras ella le regalaba una sonrisa y le preguntaba si el vestido azul era más bonito que el púrpura.
Papá: Eres toda una señorita… con el vestido que elijas te verás preciosa. Eres y serás mi reina.
Ella lo abrazó: “Te amo papá… gracias por ser mi maestro, mi guía… estuviste siempre a mi lado, me diste fuerzas cuando me daba por vencida. Me enseñaste el significado de luchar y dar lo mejor de mí. Me dijiste lo especial e inteligente que era. Me brindaste tu amor, tu confianza, tu apoyo. Soy cada día mejor porque tú has sido, eres y serás mi ejemplo. Nunca me cortaste las alas, dejaste que tome mis propias decisiones pero siempre diciéndome cuales eran las ventajas y desventajas de estas.
Te extrañaré cuando esté lejos porque ya no saldremos a comer helados, porque ya no leeremos juntos el periódico, porque no saldremos a correr todas las mañanas, porque no discutiremos cuando tú quieras ver las noticias y yo una película, porque ya no escucharé tus regaños cuando llegaba tarde, porque ya no me preguntarás ¿y ese quién es?, porque ya no conversaremos en la terraza todas las tardes, porque ya no te veré papá… pero siempre serás mi ángel guardián.”
FELIZ DÍA PAPÁ
lunes, mayo 17 |

PASIONES QUE NO SE OLVIDAN

Leticia era una adolescente alegre, carismática y amigable; era difícil no ser amigo de ella porque contagiaba su buen sentido del humor. Ella adoraba trabajar con cerámica, le gustaba pintar y elaboraba pequeños adornos, pero con el paso del tiempo el trabajo era más arduo ya que debía elaborar adornos más complejos, pero Leticia se detuvo, creyó que no podría hacerlo, se rindió antes de intentarlo y optó por dedicarse a escribir cuentos, le gustaba mucho escribir pequeñas historias y luego contárselas a sus amigos y creyó que sería interesante aprovechar esa habilidad que tenía.
Se inscribió en una academia de arte, pero no sólo dictaban un curso, el de guión, sino actuación, teatro, canto, etc. Leticia creyó que podría adaptarse a la situación y aprender. Con el tiempo pensó que le llegaría a gustar las artes escénicas. Anidó en su mente la idea de que podría con todo, era un desafío para ella. Sin embargo el tiempo pasó y el cien por ciento de su energía disminuía, los ánimos de asistir a las clases no eran los mismos pero ella no podía dar marcha atrás porque se había prometido a si misma que podía manejar la situación y que era cuestión de tiempo para adaptarse.
Los años pasaron y Leticia continuó en la academia de arte, destacando siempre en guión pero el resto de cursos eran por cumplir, no sentía pasión por lo que hacía, no la llenaba… siempre había un vacío que sólo el recuerdo de aquella época en la que fabricaba sus adornos la hacían sonreír, suspirar y extrañar esos momentos. Se decía a sí misma si existiría la oportunidad de continuar lo que dejó por toparse con un pequeño obstáculo. Tomó una decisión rápida sin análisis, no se detuvo a pensar en las ventajas y desventajas, en las consecuencias que traería su decisión… pero ahora era muy tarde para retroceder. Si antes Leticia sintió que se ahogaba en un vaso con agua, ahora sentía que estaba en el mar.
Una tarde mientras caminaba por el parque más concurrido de la ciudad vio a un señor de aproximadamente setenta años, lucía la ropa algo sucia, sin embargo tenía una gran sonrisa en el rostro y un brillo en los ojos cuando explicaba al público que lo rodeaba sobre cómo convertía la arcilla en bellos adornos navideños. Leticia lo observaba absorta, podía sentir la esencia de aquel hombre en sus trabajos, eran inéditos, únicos, estaban hechos con amor, amor a su trabajo, aquel amor y pasión que ella sentía cuando cogía un pincel y lo pasaba sutilmente sobre las piezas cuasi terminadas. Estaba olvidando como se sentía el hacer lo que a uno le gusta. En ese momento caminó a toda velocidad, llegó a su casa y subió a su taller que estaba en el tercer piso, lo limpió, sacó sus materiales y comenzó a trabajar. Era un molde de una orquesta con duendes, esa fue la pieza que hace algunos años atrás no pudo hacer. Puso alma, corazón y vida, una parte de ella estaba impregnada en esa maravillosa pieza. No comió, no durmió, pero lo disfrutó, se sintió realizada, sintió que aquel vacío en su corazón, que ni el canto ni el teatro habían podido llenar, por fin estaba completo.
Dejó la academia de arte y continuó trabajando en lo que le gustaba: la cerámica, su pasión, el motor que la incentivaba a mejorar cada día, amaba su trabajo, amaba lo que hacía. Implementó su taller y los pedidos comenzaron a llegar, fue un negocio rentable. Ella se divertía trabajando.
Mientras lijaba una pieza recordó a aquel hombre en el parque, si no hubiera sido por él, posiblemente ahora seguiría en el mar, o probablemente estaría ahogada.
domingo, mayo 2 |

SIMPLEMENTE TÚ

¿Cómo eres? Soñador, amante de tus ideas, dispuesto a conseguir lo que te propongas, jamás destruyendo a tu oponente, solo encontrando una oportunidad en aquella rendija de luz cuando todo parece convertirse en un callejón sin salida. Tierno como un gatito al acurrucarse en aquellos brazos que le den calor. Tienes aquel niño dentro que no puedes ocultar al conversar.
¿Qué quieres? Tu gran pasión es tu gran deseo de ser mejor, sentirte importante. Esperas se paren frente a ti y reconozcan lo que has hecho, aunque humildemente tu modestia saldrá a flote. No eres un presumido, ni mucho menos adulador, solo eres un ser humano con emociones y sentimientos.
¿Qué odias? Escuchar a aquellos que creen saberlo todo, aquellos que hablan y el tiempo parece avanzar más lento. Los miras, sonríes pero no escuchas, solo observas todos sus movimientos, quisieras convertirte en perfume y ser volátil para desaparecer de ese lugar y evitar el ruido que perturba tus pensamientos.
¿Qué odio de ti? La gota que derramó el vaso te hace perder la paciencia y podrías olvidar quién eres y lo qué quieres por unos minutos.
¿Qué me gusta de ti? La frescura con que vives cada día, no te encasillas entre cuatro paredes pintadas de gris. Pintas un arcoíris en un lienzo blanco, lo dejas secar bajo el sol y lo cuelgas en la ventana de mi habitación para que cada mañana tenga color. No eres de aquellos que hablan de todo y de nada. Cada cosa que dices queda como un eco en mi cabeza que se repite y me impide ser indiferente a cada palaba tuya. No eres de los que huyen de la verdad y la realidad. Reconoces tus errores, reconoces si te has tropezado, sabes que al arrugar un papel, jamás regresará a la normalidad y te sentirías muy mal si algún día dejaras a un corazón sangrar
¿Qué te gusta? Eso quisiera saber… descubrir aquellas manías que ocupan tus pensamientos cuando quieres olvidarte de la rutina, aquella que evitas durante el día.
jueves, abril 29 |

LEJOS DE CASA

En mi habitación miro las cuatro paredes, bloques de cemento coloridos donde siento la frialdad de un hogar. Todo es silencio al llegar, si hago alguna pregunta, soy yo quien responde, si lloro a cántaros, soy yo quien me consuelo, si tuve un día excelente, soy yo quien me felicito, si cometí errores, soy yo quien me corrijo.

Cuanto anhelo llegar a casa y escuchar la voz cálida de mi mamá diciéndome que el almuerzo está servido, o la voz entusiasta de mi papá preguntándome cómo me fue en la universidad, extraño tanto las peleas con mi hermano por usar el Internet y por supuesto los ladridos de mi perro cuando intento tomar la siesta por la tarde.

Durante todo el día puedo ocupar mi cabeza en los trabajos universitarios, las bromas diarias de mis amigos y los problemas cotidianos. Pero llega la noche, llego a mi realidad, una fría realidad. Me siento tan sola rodeada de mucha gente, un vacío tan grande en el corazón me produce un nudo en la garganta… cuento hasta diez y respiro profundamente, ¡ánimos! Tienes que continuar. Soy sensible, aunque intente mostrar la dureza en mis palabras o mis expresiones en el rostro digan que soy fuerte como un roble… pero no es así… mi corazón es frágil como el cristal.

¿Tengo un motor en la vida? ¿Cuál es el motivo que me da fuerzas para continuar? Mi familia, ellos son las únicas personas por quienes haría lo que fuera y daría lo que sea por su felicidad. Ellos son lo más importante en mi vida. Solos quienes viven o han vivido lejos de los seres a quienes aman entenderían el sentimiento de soledad que se siente. Por eso demuestren siempre el amor que sienten por su familia, sus padres, hermanos; no discutan por cosas banales, porque pueden herir a sus seres queridos, recuerda que luego de arrugar un papel, por más que intentes que regrese a su estado original no podrás. Si quieres decir TE QUIERO ¡dilo!, abraza a tu familia, diles lo importantes que son para ti, las muestras de afecto no tienen precio. Un hijo no cambiaría un “TE AMO” de su madre y el “ESTOY ORGULLOSO DE TI” de su padre ni por todo el todo el oro el mundo.
miércoles, abril 21 |

EL EX DE MI MEJOR AMIGA: PARTE II

Ambos se sentaron en el mueble y conversaron sobre la llegada de Sandra, como imaginó… ella lo había llamado y ambos habían conversado… Lorena se sintió inquieta e incómoda, cuando Miguel mencionó el nombre de Sandra sintió un golpe en el estómago… en su mente como un disco rayado, se repetía la frase: “donde hubo fuego cenizas quedan”… la pregunta era ¿qué tantas cenizas quedaban?...
-Sandra regresó y está mal por como terminó nuestra relación, admite que no actuó bien y no quiere que entre los dos exista un bloque de hielo cada vez que nos encontremos y esto me sorprendió muchísimo; no la odio… no podría… ella fue una parte muy importante de mi vida, cinco años vividos con alguien no se pueden olvidar de la noche a la mañana. Pero no he pensado en regresar con ella ni nada por el estilo, lo que no fue, no será; pero tampoco quiero que exista una fría indiferencia entre nosotros… ¿tú que opinas?
Su corazón agitado volvía a la normalidad, Lorena veía una esperanza en el lejano horizonte
-Deberías responderte a ti mismo si sigues enamorado de ella, y de acuerdo a eso tomar una decisión, porque si no sería engañarte queriendo fingir una amistad… un cariño que no sientes.
-Sé lo que siento… ha pasado un año y las cosas no son las mismas. Me sentí caer, quería dejar todo… olvidarme de todos pero me levanté, volví a ser yo. El conversar con ella me ha hecho mucho bien porque el rencor, el dolor que sentí ya no está… no te miento que sentí miedo ante una recaída, no sabía como me sentiría cuando la tuviera en frente; desde su llamada hasta el camino hacia su casa fue incierto, sólo me decía a mi mismo que las cosas caerían por su propio peso. Ahora me siento más liviano, con ganas de continuar con mis proyectos que tenía estancados y no pienso desaprovechar las oportunidades que se me presenten en la vida… No sé Lorena como describir este estado anímico, pero es una libertad interior, una paz que me ha devuelto la seguridad y la confianza en mi mismo… Debo estar aburriéndote… mira la hora que es… mejor te dejo descansar y mañana seguimos conversando.
- ¿Estás completamente seguro de que no sientes algo más por ella? La quisiste demasiado, hubieras apostado todo por Sandra. ¿No quieres darte una oportunidad con ella?
- ¿Me estás empujando a los brazos de tu amiga? – dijo serio –
- No es eso… sólo que las personas se merecen una segunda oportunidad… y… - fue interrumpida –
- Tuvimos la oportunidad antes pero ahora sería absurdo reanudar una relación que dejamos hace algún tiempo atrás. No le deseo el mal, pero tampoco voy a repetir el mismo plato; creo que tropezar con la misma piedra sería una estupidez por parte mía. ¿Qué te ha dicho ella? ¿Te ha pedido que intercedas?
- ¡No… no es eso! – exclamó – Simplemente son interrogantes que deberías responderte
- No necesito darle vuelta a la conversación que tuve con ella, sé muy bien lo que quiero
- La manera como describiste la conversación que tuviste con ella me hizo pensar que lo sentías por Sandra se había intensificado. Dijiste que te hizo bien conversar con ella, te sentías mejor, etc.
- Pero no del punto desde donde lo estás enfocando… Lorena… (suspiró) me refiero a comprobar luego de tanto tiempo que todo el amor que sentía por ella no existe. Tampoco significa que dejaré de hablarle.
- Es algo tarde… mañana continuamos conversando… pero sabes una cosa… realmente me alegra que estés bien contigo mismo… que hayas superado esa experiencia y más aún… que hayas aprendido de ella.
- No te veo muy convencida…
- ¿Por qué lo dices? (lo miró fijamente)
- No sé… ¿Estás enojada porque no le daré una segunda oportunidad?
- ¿Enojada? Para nada… donde hay tres… uno sobra.
- ¿Qué significa eso Lorena?
- Estoy un poco cansada… mañana conversamos sobre la tesis.
- ¡Espera!... ¿De qué manera quieres que te diga que no pasa nada con Sandra? ¡Ya no estoy enamorado de ella! ¿Por qué tu afán de no creer ni una sola palabra de lo que digo? ¡Sé lo que quiero y a quien quiero!
- ¿Tú sabes lo qué quieres y a quién quieres? ¿Lucharías por ello? Porque yo sí lo haría por la persona que me interesa y por quien apostaría a ojos cerrados.
Dejó la duda sembrada como una semilla que prometía convertirse en una bella rosa. ¿Qué pasó más adelante?... ¿Qué creen ustedes?
Conversé con algunas amigas y muchas de ellas se mantuvieron en la sólida posición que la amistad es lo primero y que jamás pondrían los ojos en el ex de su mejor amiga… sería como el maniquí en la vitrina… se puede ver pero prohibido tocar; otras por el contrario dijeron que en la guerra y el amor todo se vale y lo que no fue en su año no hace daño. Por mi parte no he vivido esa encrucijada de estar entre la espada y la pared. ¡Thanks God!




domingo, abril 18 |

EL EX DE MI MEJOR AMIGA: PARTE I

¿Qué hacer si te gusta el ex de tu mejor amiga? Difícil de responder porque a pesar que ambos ya no estén te haces la pregunta ¿qué me dirá?, ¿cómo sería nuestra amistad si le confesara lo que me está pasando? En este dilema estuvo Sandra, ella era la mejor amiga de Lorena, ambas inseparables, amigas desde la época del colegio y ahora estudiaban en la universidad pero distinta carrera. Sandra tuvo una relación con Miguel desde el segundo ciclo, Lorena por su parte estaba sola intentando olvidar por su cuenta al idiota por quien derramó lágrimas hasta más no poder… el período del olvido… es un largo periodo, pero como dicen “el tiempo lo cura todo”… o sino otra de las tantas frases que he escuchado… “un clavo saca a otro clavo”… pero todos sabemos que no es fácil olvidar a alguien que se amó por muchísimo tiempo y con quien se tuvo una larga relación. Pero bueno, como toda relación los primeros meses eran perfectos, Sandra era muy feliz y le contaba lo bien que le iba con su “chiquito” a Lorena; ella por su parte estaba feliz por su amiga ya que se merecía a alguien que la quiera y la respete; además con lo poco que había conocido a Miguel le parecía un chico responsable, sincero, cariñoso, todo un caballero; de los que hay pocos.
Los meses pasaron y la relación de ambos se solidificaba, los mimos y besos en público eran la cereza del pastel en su relación; por otro lado Lorena estaba saliendo con Carlos, un chico interesante… ¿por qué interesante?... atractivo, extrovertido, amante de la música y preocupado por su carrera, tenía la misma edad que ella. Pero lo que comienza mal termina mal o no tiene futuro… Lorena no estaba enamorada de Carlos ya que recordaba a su viejo amor; así que prefirió dedicarse a ella y sus estudios, solo a eso; cerró su corazón hasta nuevo aviso. Por otra parte, la relación de Sandra florecía, ambos eran la pareja perfecta, los años pasaron… 5 largos años; pero en los últimos meses los pilares de su relación estaban tambaleando: amor, confianza, respeto, lealtad. Sandra estaba aburrida de su relación la cual se había convertido en una rutina, pedía consejos a su amiga del alma, quien sabía al revés y derecho su historia, era el diario viviente de su amiga; ella solo la aconsejaba, porque quien tomaría la última decisión sería Sandra.
El último mes fue terrible porque cortaban y regresaban casi todos los días; eso estaba deteriorando aún más lo poco que quedaba entre ellos. Cuando todo se había acabado definitivamente, Miguel habló con Lorena, le pidió que interviniera, que lo ayude a reconquistar a Sandra. Era difícil estar en una situación así porque ambos eran amigos de ella, él le contaba sus problemas y ella también, Lorena se sentía como una esponja que absorbía todo lo que ambos decían. Sentía un gran cariño por Miguel ya que lo había tratado durante el tiempo que estuvo con su amiga y le afectaba que ella ya no sienta lo mismo por él; pero nada podía hacer porque “en el corazón nadie manda”… otra de las frasecitas. Sin embargo podía hacer de Cupido, no prometía a Miguel conseguir el milagro… pero le dijo que lo intentaría.
Sandra fue clara… estaba confundida… su cabeza revuelta como si hubiera tomado incontables vasos de tequila y alguien agitara su cabeza; no quería confundir amor y costumbre. ¡Pedía a gritos su libertad! Necesitaba oxígeno y no podía continuar con Miguel si no aclaraba sus sentimientos y por eso era preferible el “dichoso tiempo”. El tiempo que sería solo un par de semanas se convirtió en meses; ella se dio cuenta que no lo extrañaba y se sentía mejor sola…!libre! como un ave que escapó de su prisión. ¿Era Miguel un loco posesivo?... Si fuera así estaría de acuerdo con la decisión de Sandra… pero no fue así… ella le confesó que no sabía porque duró tanto tiempo con él, esta confesión cayó como balde de agua fría… ¡qué digo fría… helada!... Eran la pareja perfecta, todos estaban encantados con ellos, eran los predestinados para el altar, quienes hacían planes de matrimonio y hasta cuantos hijos tendrían y ahora ella decía eso… ¿cuál sería la opinión de Miguel si supiera eso?... Obviamente Lorena no le comentaría sobre el comentario de su amiga… pero quería saber que fueron para él esos 5 años… Él seguía enamorado de ella, pero todo esfuerzo era en vano. Lorena entendía la posición en la que se encontraba Miguel porque había pasado por algo similar, pero ese era problema de dos no de tres y ella no podía meter su cuchara en esa sopa.
Los meses pasaron, Sandra estaba haciendo su internado y había conocido a un graduado con quien había tenido un “click”… “un fechaso” en una fiesta de integración. Miguel avanzaba con su tesis y Lorena hacía lo mismo. Como ambos habían culminado carreras afines estaban apoyándose mutuamente, se quedaban hasta tarde leyendo y avanzando con las tesis; además se inscribieron juntos en un diplomado sobre negocios internacionales. Era super divertido conversar con Miguel, no había momento que no deje de hacer sus bromas, además era inteligente y Lorena aprendió mucho con él. Durante el tiempo que pasaban juntos, ella lo estaba conociendo más a fondo, aunque conocía sobre su sensibilidad, su gusto por la poesía por referencias de Sandra… sin embargo es muy distinto a que te cuenten algo y otro a que lo vivas. La amistad de ambos crecía.
Sandra tuvo un problema de salud y dejó sus prácticas en el internado y el chico del click desapareció de su vida. Lorena la fue a visitar y ambas conversaron de las últimas novedades ya que sólo se comunicaban por MSN y rara vez por teléfono. Durante todo ese tiempo Sandra notó la ausencia de Miguel, era difícil de explicar porque ella tenía claro lo que quería, pero era distinto darse el “tiempo” cuando aún existe la posibilidad de regresar, como que esa “posibilidad” la incomodaba; pero el estar lejos sin contacto alguno con Miguel la había echo reflexionar y quería reanudar su amistad… y quien sabe más adelante regresar. Al escuchar esto, Lorena le dijo que ella no podía tratar como un títere a Miguel, él hizo muchas cosas por ella, sin embargo jamás le tomó importancia, sólo quería vivir su soltería, disfrutar de la vida, conocer gente; además ¿estaba segura que él quería darle borrón y cuenta nueva a su historia? Sandra se dio cuenta que Miguel era el único chico que realmente le había demostrado cuanto le importaba y en aquel tiempo estaba dispuesto a hacer lo que fuera por ella. En el fondo, Miguel aprendió mucho durante el tiempo que estuvo con Sandra, pero eso no significaba que tendrían que regresar cuando la chiquita caprichosa despertara una mañana muriendo de amor por él.
Camino a casa, Lorena se sentía extraña… se preguntaba por qué le había afectado las palabras de su amiga y por qué deseaba tanto su recuperación para que viaje nuevamente y continúe con su internado… en el fondo no quería que ellos hablen, tenía miedo… ¿por qué miedo?... no quería que las cosas entre Miguel y ella cambien… la pasaban muy bien, se contaban todo, se había convertido en un gran amigo… pero había algo más detrás de esa preocupación de amiga. Lorena estaba ansiosa, no podía concentrarse en las lecturas, cuando entró al MSN no encontró a Miguel en línea y no había recibido mensaje alguno para acordar cuando se reunirían para darle los últimos retoques a la tesis… se preguntaba: ¿Sandra y Miguel se habrán encontrado?... ¿se habrán dado otra oportunidad?... ¡Ay Dios!... ¿por qué rayos me preocupo tanto?... Es cosa de ellos lo que hagan… no tengo velo en este entierro… ¡diablos!... ¿por qué me engaño?... No quiero aceptar lo que es obvio… lo que está sucediendo no lo puedo esconder… sería como intentar tapar el sol con un dedo… si mañana no tengo noticias… no sé que haré.
En la noche, Lorena tuvo una visita inesperada. Dejó su cómodo sofá y vio por la ventana a la persona inoportuna que tocaba el timbre de su puerta a las 10PM. Su corazón se aceleró… sentía que se le salía del pecho; tomó una casaca y abrió la puerta.
-¡Ese milagro! No me dijiste que estudiaríamos hoy – dijo Lorena
Miguel con una sonrisa en el rostro
-Nada de eso… solo quería hablar contigo
martes, abril 6 |

AMORES DE VERANO

El verano se marcha, los días soleados en la playa quedan en el recuerdo de muchos quienes encontraron el amor en los meses en los que nos olvidamos del trabajo, las responsabilidades en la oficina o las clases en la universidad. Tres meses quedarán en las páginas de un diario o de un blog; sin embargo son muy buenos recuerdos.
Les contaré dos historias muy distintas, sin embargo tienen muchos en común: “un amor de verano”.
Siete años después
“Era el día de mi cumpleaños y jamás imaginé encontrarlo en la calle, él caminaba distraído al igual que yo, pero bajo la luz tenue de un poste nos saludamos, me dio un fuerte abrazo y me dijo ¡Feliz cumpleaños flaquita!”.
Mariposas en el estómago y corazones en el cuaderno de una colegiada. Siete años después el destino los puso frente a frente, se encontraron en el mismo lugar, dos viejos amigos que nunca fueron sinceros con sus sentimientos y solo quedaron como dos amigos cuando por dentro un sentimiento intenso crecía pero que los años se encargaron de guardar en el cajón de la memoria, haciéndoles creer que solo fue una ilusión de adolescentes.
-A los tiempos… ¿Qué ha sido de ti? – dijo él -.
-Estoy estudiando y vengo de vacaciones por aquí - dijo ella -.
-Un día de estos podemos salir ¿qué te parece?. ¿Me podrías dar tu número telefónico para llamarte?
-Me parece excelente… tenemos mucho por conversar… son muchos años que no te veo
-¡Eres una sobrada! (risas)… no has dado señales de vida en los últimos años.
-(Risas) Eso te diría a ti
-Ahora estoy viendo lo de mi título, pero apenas me desocupe de eso, salimos sí o sí.
-¡Bacán! Por ahora estoy trabajando, pero el fin de semana lo tengo libre.
-¡Trabajando en tus vacaciones! No pierdes el tiempo (risas)
-Para nada…
Luego de salir en repetidas ocasiones e intercambiar miradas, acompañadas de sonrisas tímidas, un flashback de recuerdos de aquellas épocas en las que conversaban y bromeaban fue el aditivo que necesitaban para sentirse más cerca el uno con el otro. La sonrisa pícara de él y la mirada esquiva de ella dejaban señales que sólo ellos captaban, la gente alrededor no existía, eran dos viejos amigos que el destino se encargó de reunir. La noche como siempre fue cómplice de una declaración inesperada; él y ella dejaron fluir sus sentimientos como agua de manantial. Un sentimiento en común… un sentimiento que estuvo en tinieblas pero que años después salió a la luz.
Un mes después debían tomar caminos distintos… ambos se preguntaban ¿por qué tuvo que pasar tanto tiempo para encontrarse en ese momento?... el destino unió sus caminos por corto tiempo… no había opción a reclamo… sólo aceptación.
El verano se acabó y con él los mejores momentos dibujarán una sonrisa cuando ella viaje al sur y de él se desprenderá un suspiro cuando esté en el bus camino al norte; el destino los puso a cara a cara, pero es tiempo de darle vuelta al reloj de arena… “tú con tu vida y yo con la mía, nuestros caminos nos llevarán a lados opuestos del mapa”
Una noche
La otra historia involucra a dos extraños que buscaban olvidarse de la rutina de sus vidas, frecuentar los mismos lugares, ver a la misma gente y tener las mismas responsabilidades que los asfixiaban… querían huir y por un fin semana sentirse diferentes y encontrarse con ellos mismos.
-¿Fumas? – dijo él -.
-Claro - dijo ella, mientras tomaba el cigarro que un desconocido le ofrecía-
-Renato… ¿y tú?
-Melissa… ¿y has venido solo?
-Sí ¿y tú?
-También… ¿quieres bailar?- extendiéndole la mano-
-Ok…
Lo que al inicio parecía una conversación distante de dos personas que no tenían la intención de entablar algún tipo de relación, horas más tarde el bloque de hielo que los separaba se derritió… conversaban como dos personas que parecían conocerse de años, dos almas gemelas, dos personas que buscaban apartarse del bullicio de la ciudad, se encontraron en la playa una noche que parecía no acabarse. Sentados en la arena, mirando como la luz del faro alumbraba las aguas negras que iban y venían, en silencio y discretamente se tomaban las manos.
Se contaron todo… sus secretos, sus miedos, sus triunfos, sus derrotas…
-No sé porque te he contado todo esto… ¡debo estar loco!... y no pienses que es el alcohol porque no he tomado
-Entonces yo también debería estar loca por haberte contado cosas de las cuales no he hablado hace muchísimo tiempo
-Pero ¿sabes una cosa?... me hizo bien conversar contigo… sentí por fin que un gran peso de encima se levantaba de mis hombros… me estaba asfixiando… vine con la intención de emborracharme y quedar tirado en la playa… pero no fue así.
-Creo que un desconocido aconsejaría mejor porque tiene un enfoque externo, no estás a mi favor ni en mi contra… sólo escuchas lo que tengo que contarte y sacas tus conclusiones y me dices lo que piensas al respecto.
-No quisiera que la noche termine… - dijo él mientras acariciaba el rostro de ella-
-Yo tampoco – dijo ella abrazándolo fuertemente- pero en algún momento veremos el amanecer.
- ¿Por qué te encontré cuando estoy a horas de irme?
-No pensemos en eso… las cosas suceden por algo… como diría Luis Enrique en su canción “Yo no sé mañana”: “Para que pensar y suponer… no preguntes cosas que no sé”… Veamos juntos el alba y que pase lo que tenga que pasar.
sábado, abril 3 |

LOS QUE LOS UNIÓ... LOS SEPARARÁ II

Una tarde Cynthia acompañó a una amiga para que se leyera las cartas, ella no era muy creyente pero sólo estaría con su amiga un par de horas, nada perdía; pero la curiosidad fue más grande y terminó también por conocer cosas que sucedieron en su relación y que jamás lo hubiera pensado como alternativa. Lorena había recurrido a la magia negra para amarrar por siempre a Leo. ¿Sería cierto o sólo invenciones de Maruja? Cual sea la respuesta, los argumentos de la señora eran muy convincentes. ¿Qué podía hacer? Pagarle con la misma moneda, revertir todo lo que Lorena hizo.
Cynthia llevó una foto de Leo y Maruja comenzó su trabajo, una semana después las conversaciones entre ambos por MSN se tornaron más extensas y existía un ambiente mucho más cómodo, menos superficial entre ambos. Eran los mismos chicos de hace tres años y esto era algo peligroso porque las circunstancias eran otras. El término indiferencia ahora no tenía cabida en las conversaciones que llegaban hasta las 3AM.
Por juegos del destino, Cynthia tenía que regresar a la ciudad que dejó hace tres años porque debía arreglar unos papeles y tenía sólo un día para verlo. No sabía si comentarle sobre su viaje, pero no perdía nada, sólo eran viejos amigos, se decía a sí misma. Leo, al enterarse de su regreso le propuso verse en casa de ella para conversar porque había pasado muchísimo tiempo y esta era una buena oportunidad, pero en el fondo una parte de él deseaba intensamente verla, no entendía por qué después de tanto tiempo lo que sentía se había prendido como una chimenea; ella por su parte estaba nerviosa, pero trataba de no pensar en aquel día.
Dos semanas pasaron desde la inesperada noticia, Cynthia viajó. Se encontraba frente al espejo, en sus ojos había un brillo que hace mucho tiempo no veía, su corazón estaba acelerado, sentía que se le salía del pecho, no sabía exactamente qué le diría pero lo que más le preocupaba era un polvo que Maruja le había dado, el cual tenía que conseguir el tomara ya sea en alguna bebida o algo sólido. Había pensado en mezclarlo con gaseosa, era lo más factible; en su interior esperaba que todo salga bien y logre su cometido.
El reloj apuntaba la hora de su llegada, ella recibió una llamada, era Leo que estaba a pocas cuadras de su casa pero le era imposible acercarse más porque en la esquina algunos conocidos conversaban y no quería malas interpretaciones, así que decidió ingresar a una cabina de internet y hacer hora hasta que aquella gente se fuera.
Treinta minutos después, Leo se encontraba tocando el timbre de la casa de Cynthia, ella salió y ambos se saludaron. Se sentaron en el mueble y conversaron de lo que había acontecido en su vida los últimos tres años: estudio, trabajo, salud, hijos, pero no mencionaron el pasado, además no tenía razón de ser aquel tema.
En un descuido, Cynthia aprovechó para servir la gaseosa y echar el polvo de Maruja, felizmente no despertó sospecha y Leo tomó varios sorbos de gaseosa hasta acabarla. Luego de una par de horas, él estaba muy cariñoso con ella, se acercaba más de la cuenta, pero en la cabeza de Cynthia, se repetía: “no hagas cosas de las cuales te puedes arrepentir, ¡es casado!”, pero otra parte de ella decía: “ella te lo quitó, no le importó usar brujería para lograr su propósito”. ¿Qué hago?, el corazón y la razón se batían a duelo ya que la tentación era muy fuerte… estaban a pocos centímetros de distancia, las miradas lo decían todo, las palabras sobraban… Cynthia sentía la respiración de Leo y su corazón acelerado le impedía pensar con claridad en ese momento… era una noche preciosa, un cielo despejado lleno de estrellas era el mejor panorama para decorar el lugar de encuentro de dos viejos amores. Ella cerró los ojos y se dejó llevar… el corazón ganó está vez.
viernes, abril 2 |

LOS QUE LOS UNIÓ... LOS SEPARARÁ I

¿El amor se mantiene a pesar del tiempo y la distancia?... Algunos dirán que sí, otros posiblemente piensen lo contrario. ¿Es amor o costumbre? ¿Es verdad o mentira? Muchas preguntas invadieron la cabeza de Cynthia luego de viajar por motivos de estudio, lo que le impedía ver con frecuencia a Leo. Ambos tuvieron una relación de un año, estaban enamorados, aunque ella era más detallista y él un poco seco en sus muestras de afecto, sin embargo la química entre ellos era muy fuerte y habían pasado momentos inolvidables, increíbles, únicos e irrepetibles.
Pese al viaje de Cynthia, decidieron continuar su relación a distancia, ambos sabían que sería difícil pero lo intentarían, nada perdían haciéndolo. Los primeros meses fueron un poco más fáciles porque ella podía viajar y el también, pero luego todo se complicó por los estudios de ella y el trabajo de Leo. Las llamadas eran pocas y los mensajes concisos, Cynthia se dio cuenta que su relación se iba a pique y que prendía de un hilo. Algo tenía que hacer y hacerlo rápido, de lo contrario las cosas no mejorarían.
Cynthia viajó en varias ocasiones a verlo o lo llamaba más a menudo, pero él no parecía interesado en salvar su relación, más bien parecía que tuviera en mente lograr que Cynthia se canse y lo mande al diablo, para no ser él quien termine la relación, era tan cobarde que no podía ser sincero con ella y decirle el por qué de su actitud tan indiferente.
La gota de agua que rebalsó el vaso cayó a los 6 meses de la partida de Cynthia. Además Katy, amiga de ella y vecina de Leo le comentó que en los últimos meses, él estaba saliendo con una chica de su trabajo, Lorena. Cynthia se sintió terrible porque él jamás fue sincero con ella, y más aún a sus espaldas y durante su relación invitaba a comer a Lorena y tenía muestras de atención que nunca tuvo con ella. Definitivamente todo se acabó, y como dicen muchos: ”borrón y cuenta nueva”, “pasar la hoja, a escribir un nuevo capítulo”.
Luego de terminar su relación, Cynthia estuvo mal, no salía, lloraba en su cuarto, preguntándose ¿por qué todo tuvo que terminar así?, él por su parte, formalizó a las pocas semanas su relación con Lorena, no esperó que pase un tiempo prudencial, no le interesaba. Después de unas semanas, Cynthia decidió salir y divertirse en cada fiesta a la que podía asistir, llegó incluso a tomar en exceso para olvidarse de todo y especialmente de él, pero en su estado etílico solo conseguía ponerse peor, todos los recuerdos pasaban como una secuencia de imágenes en su cabeza y le era imposible reponerse.
El tiempo pasó y poco a poco el recuerdo de Leo se desvanecía como la imagen que se refleja en el agua y al caer una piedra se distorsiona. Cynthia lo eliminó de su correo, incluso su número telefónico; evitó cualquier tipo de comunicación ya que había cortado todo de raíz y sus amigas le habían hecho un lavado de cerebro, Leo ahora estaba en la mira de todas ellas, era un hombre marcado y odiado.
Pasaron tres largos años sin comunicación entre ambos, sin embargo por terceros, Cynthia recibió una noticia, que no la tomó ni bien, ni mal, pero sí la sorprendió, Leo se había casado con Lorena y un niño estaba en camino. Era un hombre prohibido, además un hijo lo ataba de por vida a Lorena, la mujer que le serruchó el piso, quien se metió en su relación sin importarle en lo más mínimo el daño irreparable que podría hacer; pero hay mujeres así y peores.
Una noche Cynthia decidió agregarlo nuevamente a su correo porque había pasado mucho tiempo desde su distanciamiento y las heridas estaban curadas, ya no le guardaba rencor. El hijo de Leo había nacido sano y fuerte y ella tenía curiosidad de conocerlo. Ambos conversaron por MSN, pero no tocaron el tema de Lorena, ni de su relación en el pasado, sino cosas de su presente como su hijo, el trabajo de él y los estudios de Cynthia, quien estaba próxima a culminar su carrera.
Tres meses de conversaciones amenas, interesantes, tornadas de chistes, juegos de amigos, pero sin ninguna tercera intención de por medio, por lo menos no por el momento, pero uno nunca sabe lo que pueda suceder más adelante y de la noticia inesperada que un par de semanas atrás Cynthia recibió, lo que cambió radicalmente la visión que tenía sobre cómo había terminado su relación con Leo. Ahora entendía el por qué del cambio inexplicable de él y del por qué su matrimonio apresurado, cuando gritaba a los cuatro vientos que jamás se casaría, que sería lo último que haría en su vida. Detrás de toda esta historia se encontraba la cruda verdad, la cual la dejó atónita.
miércoles, marzo 24 |

UN CHECK MAS A LA LISTA

Hace tiempo escribí sobre las señales que no captan cuando no queremos algo con ellos, pero sólo mostré una cara de la moneda, así que aquí va la otra cara: Cuando ellos no quieren algo serio con nosotras. ¿Quién no ha escuchado la frase: “lo que hay entre nosotros es especial, algo agradable”… ¿pero han dicho: “tenemos una relación formal”?... pues no… para ellos esa frase es como el paréntesis, la acotación que hacen en sus vidas donde se sienten bien, pero no son los suficientemente maduros para involucrarse en una relación seria o simplemente eres un check más para su lista.

EL FRESCO
Les pongo otro ejemplo: Miguel y Melissa, ambos son sólo amigos, sin embargo una noche tuvieron un “click” como diría Tula, están afuera de la casa de ella y él la besa, obviamente ella se aparta porque sus padres estaban en casa, ella pregunta: ¿qué te pasa? ¿si me ven mis viejos qué les vas a decir?... él contesta: “la que estaría en problemas serías tú, porque te dirían que pases a tu casa y te interrogarían; a mi me botan”… o sea que no tiene la mínima intensión de caerle bien a tus padres porque no ha pensado en formalizar algo contigo.

EL EX
Hablemos de los ex que se levantan de las tumbas donde los dejamos, lloramos y tiramos sus flores marchitas; cuando estamos bien, renovadas y nos hemos olvidado de ellos, regresan… ¿cuáles son sus intensiones?... ¿serán buenas?... ¿quieren una amistad desinteresada?... ¿ser amigos nuevamente?. Aquí un ejemplo, Alfonso y Cristina, ellos estuvieron por tres años, de los cuales los primeros meses fueron buenos, pero la relación se tornó monótona, él terminó con ella, y obviamente ella se sintió fatal, lo odió, quiso verlo destruido, recordó a toda su generación, pero el tiempo lo cura todo… aunque cien años son muy pocos para algunos… sin embargo para ella un año fue suficiente. Ambos se encuentran por casualidad en una galería de ropa e intercambian números telefónicos. Cristina recibe timbradas nocturnas, mensajes de texto: “hola, ¿cómo estás?… ¿qué haces?… ¿por qué no salimos?”… ¿cuáles son sus intensiones si él tiene enamorada?... me pregunto ¿ella tendrá conocimiento de los mensajes?. Si hay fuego aún… frita pescadita porque puedes caer… ¿qué pasará luego?... quedará en nada.


EL VIAJERO
“Amor de lejos… felices los cuatro”… ¿Qué casualidad que cuando está fuera de la ciudad tarda en contestar el celular o los mensajes? Y a esto le agregamos: “mi amor mejor te llamo cuando esté desocupado”… o sino el cantadísimo “bajón de batería” o el “olvidé ponerle volumen al celular luego de la junta”… ¿qué sucederá?... yo lo sé… ¿y tú?


EL TÍMIDO
“Iré a tu casa para ver película cuando tus padres no estén porque me da palta… soy algo tímido”… ¿Viste la película o estuviste haciendo la película con él?... ¿será eso timidez?. No creo que tenga buenas intensiones contigo… definitivamente eres su pasatiempo.

Podría citar muchos casos más pero estos son los que se me vinieron a la mente. Debemos tener nuestros cinco sentidos bien puestos si no queremos ser un check más… y algo muy importante, si los conociste coquetos, jugadores, con un historial negro, y su frase es: “he cambiado” y muestran el rostro más angelical y la sonrisa más tierna que hayan visto, es sólo un camuflaje, no les crean… atentas a las acciones no a las emociones.
jueves, enero 7 |

PACO

Es de tarde, camino por aquel viejo parque… ¡ese parque!... ¿cómo olvidarlo?... el aroma de las flores, aquella banca semipintada donde tantas veces me senté… o nos sentamos… bueno… igual es… la señora de la esquina, cada tarde salía a regar sus girasoles y geranios con unos ruleros muy graciosos en la cabeza, de esos que usaba la abuela para arreglarse el pelo antes de ir a misa.
El sol está muy intenso, deben ser las 3 de la tarde, aún no almuerzo, no tengo hambre… creo que he retrocedido algunos años… quizás tenga 17… Sí, ahí estoy yo… poniendo esas muecas que daban risa, agarrando la manguera y salpicando el agua sólo para hacerte enojar; aunque tú nunca te enojabas… nunca encontré la manera de sacarte de tus casillas; sí que eras muy complejo, eras como las ecuaciones diferenciales, donde me rompía la cabeza intentando hallar la respuesta a algún problema; creo que mi problema eras tú…
Tus ojos eran dos llamas de fuego cuando el sol se reflejaba en ellos… Luz incandescente que era imposible de apagar… pero que llenaba de calidez mi corazón… ¡qué tal suspiro!... sí que me hacías suspirar… Conversábamos de todo un poco… reíamos como dos locos… y soñábamos… eso me gustaba de ti.
¿Qué haces? Me pregunto… ¿por qué estás callado?... te veo taciturno… melancólico… el brillo de tus ojos se mantiene por la luz del sol, pero la tarde está cayendo y un color opaco se refleja en tus iris. Estas sentado en aquella banca, aunque ahora luce diferente… la han pintado creo… aunque eso no importa ahora… estas raro… eso lo noto desde que llegué; estás sentado con los codos en tus rodillas y tus manos en tus mejillas que ya no tienen ese color rosa que destacaba en tu rostro pálido luego de pasar largas horas bajo el sol.
Pareces un muerto… un pedazo de carne con actividad motora pero sin emociones… no eres el de antes… no eres Paco… ¿quién eres?... No eres ni la sombra de lo que era él… tampoco eres un alma en pena… yo diría que es un cuerpo buscado su alma en el cementerio de los recuerdos, de las promesas. Es extraño no hablar contigo a pesar que estamos relativamente cerca, pero creo que esto pasa por algo; y ahora me doy cuenta. Me ataste las manos y me amordazaste… sólo puedo verte y escuchar el eco de tu llanto silencioso.
El sol se va a ocultar… no sé cuantas horas estuve de pié… viéndote y recordando aquellas épocas… momentos inolvidables… pero de recuerdos no se vive… y tú creo no aprendiste esa lección. Esperas encontrar respuestas aquí… pero no las hallarás… debes buscar en tu interior… no volverá… Así como esperé encontrar muchas respuestas… sentada en esa banca que fue mi confidente y quien guardó mis secretos. Aquella banca que fue testigo de nuestra amistad, testigo de nuestro amor y testigo de nuestro peor error… Lo siento por ti… pero ella no regresará a menos que seas Paco… el chico de la mirada cálida y la sonrisa traviesa… ella se enamoró de él… no del frívolo indiferente que mató lo que sentía…
-¿Lo conoces?
Una voz interrumpió la secuencia concatenada de momentos que sucedieron en los últimos años… No importa… ya tenía que irme de todas formas.
-No… creí conocerlo, pero me equivoque.
Doy media vuelta y sigo mi camino… pero aún me pregunto ¿dónde está Paco?