sábado, septiembre 19 |

AMOR PROHIBIDO

Decisiones que debo tomar cuanto antes porque de ello dependen muchas cosas, no sé como actuar, me siento entre la espada y la pared; cada día que transcurre siento que la distancia entre estos dos elementos se reduce y no sé como detenerlo. Estaba estable, mi corazón se encontraba tranquilo y no me agobiaban los recuerdos que en su momento fueron pesadillas, en aquellos días grises donde la luz del sol se veía lejana.

Una no escoge de quien enamorarse, obviamente es todo un proceso que creo ha comenzado a desarrollarse; es como si hubiera hecho clic en la carpeta que dice: PROGRAMA AMOR, aún está cargando ya que el programa es pesado. No sé si cancelar la aplicación o éste se cancelará solo porque no tengo los programas complementarios que éste necesita para activarse. Mientras el buffering continúa avanzando y no hay nada que lo detenga, tengo que escoger la mejor opción y tomar una decisión pero siento que las agujas del reloj avanzan muy rápido y me es imposible concentrarme con cada golpe del segundero haciendo eco en mi cabeza.

“Lo prohibido es siempre una tentación” decía una amiga y recién hoy he podido comprobarlo. Una no puede opinar de algo que no ha vivido en carne propia y mucho menos dar consejos o sugerencias que cree sobre algo; por ejemplo si algún familiar muere, alguien que nunca ha perdido a un ser querido no podría imaginar la magnitud del dolor de la persona. Quien nunca se ha enamorado de alguien prohibido, no podría siquiera aproximarse a las sensaciones y emociones que invaden en ese momento a las personas que se encuentran en el frenesí de probar el fruto prohibido.

El miedo a ser descubiertos, pero a la vez el deseo de querer hacer lo que para el resto no es correcto se convierten en un afrodisíaco que incita a olvidarse por unos minutos en el qué dirán y dar riendas suelta a nuestros deseos, aunque como dice la frase: “después del gusto viene el disgusto”, posiblemente nos arrepintamos y a la vez no, es algo difícil de explicar, lo subjetivo no tiene un significado explícito, son los hechos los que le dan la forma y el fondo.

Hacer lo correcto no siempre es lo que quisiéramos hacer, y muchas veces estamos rodeados de tentaciones , unas más fáciles de vencer, pero otras son casi imposibles; es como si alguien que estuvo en centro de rehabilitación para dejar el alcohol probara un sorbo de licor, basta sólo un poco para no detenerse hasta saciarse.
A veces sentimos que las miradas caen en uno y que somos juzgados por el resto, ¿pero quién es el resto para decir si lo que hacemos está bien o mal?
jueves, septiembre 17 |

AMIGOS CON DERECHO A ROCE

Los amigos con derechos o también llamados amigos cariñosos, una breve definición aunque ya la gran mayoría sabe a lo que me refiero… son aquellos “amigos” quienes pueden tratarse como “enamorados”… aquí se incluyen los besos, las llamaditas, los mensajitos, los flirteos, y los revolcones, claro está que las cosas quedan ahí… no existe reclamo alguno luego de probar el producto, porque es una cuestión informal.
Me pregunto ¿por qué mantener este tipo de relación esporádica si es obvio que entre ambos existe una fuerte atracción?. Déjame masticarlo… ¿atracción física?... me faltó agregar eso… Desglosaré los elementos: ambos son amigos, se conocen, la pasan bacán, se cuentan sus secretos; sin embargo STOP, CERO COMPROMISOS.

Pero ¿qué sucede cuando uno de los dos tiene enamorado (a)?. Aquí cambia la situación, recurren al amigo cariñoso cuando discuten con la pareja (obviamente que no todos, que quede claro), cuando se sienten solos, porque necesitan a alguien que los escuche, que sea su paño de lágrimas, su pedazo de chocolate para la depresión, su levanta ánimos, y luego que han sido escuchados mientras toman un par de chelitas (qué digo un par), ¿se imaginan que viene después?... Al día siguiente reconfortado, aquí nada pasó… pero GRACIAS, ayer la pasé maravilloso, sé que puedo recurrir a ti siempre. ¿Cómo no va a ser?... si todo queda entre cuatro paredes. Aquí les cuento el caso de un amigo al que llamaré Luis quien mantenía una relación de un año con su flaca, Daniela, “la sargento”, y ¿por qué este sobrenombre? Ya se imaginarán, la enamorada celosa que no deja ni un minuto solo a su “amorcito” y sospecha de todas sus amigas menos de quien debería. Resulta que este muchacho tuvo problemas con Daniela, ambos discutían y él se sentía muy mal, claro está que quería ser escuchado, y que mejor que una “amiguita” con quien había fortalecido su amistad (qué casualidad que se hicieron amigazos en los días en los que estaba de mal en peor con su flaca). Conversaban, ella lo aconsejaba, lo escuchaba y obviamente consolaba al pobre e indefenso chico que se sentía tan susceptible y estaba propenso a reaccionar a cualquier muestra de afecto que no provenga de su señorita enamorada. Tantas tardes de conversación se convirtieron en otra cosa; Luis tenía su amiguita cariñosa, claro está que no pensaba terminar con Daniela, de ninguna manera, el “la amaba” ¿me pregunto qué tipo de amor es ese?... en fin… pero cuando la situación de ambos mejoró, Luis y su amiguita continuaron su relación amical así que borrón y cuenta nueva.

También están los “clavos que sacan al otro clavo”, pero al costado. Recuerdo el caso de un amigo, quien había mantenido una relación de varios años, pero terminó en malos términos con su flaca. La típica, las primeras semanas full resacas luego de fin de semanas que no perdonan. Después de largas noches de insomnio, es momento de estabilizarse y siempre la oferta del amigo (a) cariñoso (a) está a la orden del día, y claro que la aprovechó, no digo que sea lo correcto pero son situaciones que se presentan. Carlos estuvo dos años con Melissa, el que decía: “enamorarme… jamás”… pero cuando llega la hora de la sentencia llega.
Por terceros (Melissa se enamoró de otro y lo dejó) ella cortó con Carlos, él se sintió terrible, hizo hasta lo imposible por recuperarla pero ella ya estaba lejos de su alcance para ese entonces, así que tenía que quitársela de la cabeza y del corazón. Noches de juerga sin consideración al hígado ni al estómago, resacas insoportables que lo dejaban postrado en la cama y aún más deprimido; pero tenía que salir de ese cuadro y quien más que él para darse ánimos. Decidió “volver a la cancha” así textualmente lo dijo. Reuniones con los amigos, salía con amigas y la pasaba bacán, pero hubo una en especial con quien tuvo cierta química o como diría Tula “un clik”… primero estuvieron en el plan de amiguitos cariñosos, pero en la cabeza de Carlos divagaba la idea de: “la flaca es chévere, es bonita y la pasamos genial, podría darme una oportunidad con ella”. Él planteó está alternativa para hacer algo formal lo que ya habían comenzado, pero la flaca prefirió que las cosas quedaran como estaban porque aún no olvidaba a su ex que estaba en el extranjero y Carlos sólo quería comenzar una relación para olvidarse de su ex; pero ambos no sentían algo mas fuerte como para iniciar una relación sobre bases sólidas.

Existe otro caso, aquí citaré el ejemplo de una amiga, Sofía, quien hace algunos meses había terminado con su “corazoncito, su gordito” porque se sentía asfixiada y necesitaba su espacio y que mejor que disfrutar de la soltería conociendo gente nueva. En una reunión familiar conoció a Sebastián, él era el hijo de un colega de la chamba de su viejo, el pata estaba 10 puntos, y no tenía enamorada; además parecía buena gente; así que la curiosidad de conocerla la llevó a más, luego de un par de meses ambos se llevaban muy bien, salían juntos a las fiestas, él la recogía a la salida de la universidad, se quedaban chateando hasta tarde en el MSN, también los mensajitos: “cuídate, hablamos mañana” estaban a la orden del día, tarde y noche.
Las amigas de Sofía querían saber que tan lejos llegarían porque por el camino que estaba tomando toda esa relación de amigos parecía una futura relación de enamorados, además había una química y era innegable las miraditas que se mandaban cuando estaban juntos en grupo o sólo los dos. Pero hay cosas que no tienen lógica y digo esto porque todo comenzó como un juego inocente (aunque no tan inocente) de un chico y una chica que se gustaban, pero que ambos se sentían bien al estar en el plan de amigos cariñosos, ¿por qué no formalizar? Le pregunté a Sofía y me respondió, así la pasamos bien, ninguno de los dos quiere que se joda lo que hay, ¿pero no están jodiendo la amistad?, ella respondió no, porque nos seguimos tratando igual, nada entre nosotros ha cambiado, existe un gusto, una atracción pero no estoy enamorada como para dar otro paso.

Luego de unos largos meses, Sofía viajó por motivos de trabajo y Sebastián hizo lo mismo semanas después; aún así ambos se comunicaban por MSN pero ya no era lo mismo, no había ese contacto físico, y la relación informal se enfrió; sin embargo años más tardes por coincidencias del destino, ambos se encontraron en una discoteca, cada uno con su grupo, así que sólo bailaron un par de canciones y Sebastián quedó en visitarla al día siguiente para conversar. Ambos se “pusieron al día” claro está de lo último que les había sucedido, las relaciones frustradas que ambos habían tenido, Sofía con un tipo del trabajo que resultó ser un “don Juan” y con la carita de yo no fui, jamás se lo imaginó; y Sebastián estuvo con una chica pero “amor de lejos”, como tuvo broncas en su trabajo ya no podía viajar a verla y ella se puso histérica, así que mejor dejar las cosas como estaban. Los dos conversaron como viejos amigos, entre ambos no se hizo efectivo “un clavo saca otro clavo”, al parecer la “rara amistad” que había entre los dos se mantuvo a pesar del tiempo, ya no como amigos cariñosos del pasado sino como “amigos, simplemente amigos”.

Estos son algunos casos, de los “amiguitos cariñosos” donde la amistad adquiere otro significado y el amor está muy lejos de ser la esencia en ese tipo de relaciones que solo quedan en momentos agradables que se recordarán pero que se verán opacados cuando en verdad llegue la persona de quien estemos enamorados (as).
miércoles, septiembre 9 |

CORREO FANTASMA

Los correos que muchas de nosotras nos creamos con el fin de espiar a nuestros enamorados o ex; no es una manera honrada de enterarnos de las cosas, pero sí que resulta efectivo. Tampoco lo recomiendo para quienes nunca han usado los correos fantasma porque tiene sus ventajas y desventajas. Punto negativo, si se está en una relación esto significa desconfianza; punto positivo, si se está en una relación y el correo fantasma nos provee de información útil como: si es fiel, si no flirtean con otras nuestros queridísimos príncipes.

Si el chico tiene antecedentes, un historial con malas referencias de su pasado; este método de los correos fantasma es usado, y lo digo porque conocí un caso de una amiga quien siempre me decía que no confiaba en él y yo le respondía que termine porque de qué vale estar con alguien en quien no se confía; pero hay cada terca y para mantenerlo vigilado se creó un correo en la cuenta de Hotmail con el nombre de Patty y buscó una foto de alguna chica simpática en el Google; a esto le agrego que tenía el multimsn, lo que permitía abrir la cuenta de la firme y la cuenta de la “chica de la vida alegre” por no emplear otro término.
Dos personalidades: la angelita y la diablita. La Diablita trataba de seducir al susodicho pero él… firme en que tenía enamorada y no le interesaba otra flaca… “Pero podemos salir un día a la disco… ¿o tu enamorada se pone celosa?... decía ella… él respondía: “No se trata de eso, simplemente que no quiero malos entendidos… pero podemos ser amigos”. Esta era una señal que la respetaba… pero ella quería saber que tanto la quería… definitivamente era jugar con fuego… La diablita empleó otra técnica como: “Te conozco… ¿tú estudias administración… cierto?... el respondió… ¿y tú como sabes?... ¿estudias en la U?... ella dijo… estoy mas cerca de lo que te imaginas… él intrigado respondió… ¿cerca?... ¿qué tan cerca?... ella contestó… ¿qué tan cerca quieres que esté de ti?... él respondió… se pone interesante la conversación, pues… pueda que te conozca… pero dame referencias… veo la foto pero no te ubico… ella respondió… no estudio la misma carrera que tú pero una amiga sí y por eso te manyo… él mucho más animado… ¿qué amiga? ¿cómo se llama?... ella respondió… se dice el pecado pero no el pecador… él continuó… pucha flaca me intrigas… ¿qué te parece si mañana saliendo de clase te veo?... ella respondió… ¿y tu enamorada?... él contestó… ella en clase, además eres una amiga… no tiene nada de malo… ella contestó… ¿pero le vas a contar que saliste conmigo?... él respondió… es algo celosa y va a malinterpretar las cosas, mejor que quede aquí…
Por otro lado… la angelita bombardeaba de preguntas a su príncipe esperando que no la desatienda… al inició respondía a todas sus preguntas pero luego cuando la conversación se puso interesante con la diablita no le contestaba inmediatamente, lo que desató una indignación: ¡Este imbécil que fácil cae!... y yo le decía pero tú misma querías saber hasta que grado es fiel, así que no te pongas histérica que tú te lo buscaste.

Así como nos enteramos de este tipo de cosas que no son nada agradables, por otro lado, una amiga hizo algo similar. Estuvo a punto de crearse un correo, pero una amiga le propuso agregar a su ex a su correo ya que él no sabía de la existencia de esa chica. Mi amiga aceptó aunque un poco temerosa por lo que podría salir de esa conversación, quizás enterarse de cosas que no hubiera querido; era un arma de doble filo, pero se arriesgó. La chica se presentó, obviamente con nombres falsos para no levantar sospecha alguna. “Te conozco… tú tocas guitarra”… él respondió… así es, al ser una respuesta algo cortante, ella insistió… ¿podrías darme clases? ¿cuánto cobras?... y él contestó… treinta soles, pero solo en dos ocasiones he enseñado a tocar guitarra, en una si cobré y en la otra no… la chica contestó… ¿y por qué en la segunda ocasión no cobraste?... él respondió… es que era alguien especial… la chica insistente preguntó… ¿qué te parece el fin de semana? ¿pero podría pagarte de otra manera?... él chico preguntó… ¿cómo así?... ella contestó ¿vivo sola en un departamento? Podríamos tomar algo… no sé… y él esquivó tal oferta diciendo… no soy tan bueno tocando guitarra, sé lo básico… pero puedo recomendarte a un pata que si estaría encantado. Esta conversación fue enviada a mi amiga quien estaba en shock al leer todo lo que él decía. La chica insistía diciendo… ¿qué no te parezco atractiva?... y él contestó… estoy enamorado de alguien… cometí muchos errores y he tratado de solucionar las cosas, pero creo que ya la perdí, porque haga lo que haga ella no me va a perdonar… Mi amiga estaba con pañuelo en la laptop, luego de leer tales frases cortas pero con mucho valor… La conversación continuó y sabe que no fue la mejor manera de enterarse de la sinceridad de su ex pero sirvió de mucho para ella; porque reconsideraría muchas cosas y por el momento aunque sea la oportunidad de hablar con él.

No es una manera honesta pero proveen de información valiosa. Ya queda a criterio de cada una de ustedes si son sinceras con sus “príncipes” o si se dedican a espiarlos clandestinamente por la red. Es decisión de ustedes, cual escojan…
domingo, septiembre 6 |

LAS COMPARACIONES

Cuando comenzamos una relación, todo es maravilloso, la química es perfecta. Como dicen; los primeros meses son como disfrutar cuando un chocolate se deshace lentamente en el paladar, quedando por algunos minutos el exquisito sabor. Pero que sucede cuando comienzan las discusiones y notamos actitudes de nuestra pareja que nos desagradan, lo primero que hacemos es ¡mi ex no era así!... las comparaciones no se hacen esperar… claro que no lo decimos directamente pero en nuestro subconsciente se repite la frase: “él no hacía eso… él era diferente”… es obvio que era diferente porque cada persona tiene una personalidad definida que los diferencia del resto. Les pongo un ejemplo: Gina mantuvo una relación de tres años con Adrián, un chico no muy agraciado, pero era una excelente persona, un hijo modelo, todo un caballero, siempre abría la puerta del carro, la dejaba en la puerta de su casa, no tomaba en exceso y mucho menos era un chico chimenea; y que decir en los estudios, estaba en el tercio superior. Pero por cosas del destino… por cosas que una nunca llega a entender, la magia se acabó y la “llama del amor” como la catalogan algunos se apagó.

Luego de algunos meses, Gina se dio la oportunidad de comenzar una nueva relación con un chico que la deslumbró, era distinto a su ex… con él sentía que no caía en la rutina ni en la monotonía; su cuadriculada vida comenzó a cambiar. Sin embargo con el paso de las semanas notó actitudes que no toleraba; como por ejemplo que prometa llamar a una hora determinada y no lo hacía; ella esperaba una explicación, pero él sólo se disculpaba y ponía de pretexto el excesivo trabajo. Decía para ella misma: “Adrián nunca me dejaba esperando como idiota en el teléfono, siempre me avisaba si vendría a mi casa o no”. Otra de las cosas que la puso en alerta roja fue su gusto por el alcohol; no era quien se quedaba roncando en la mesa del bar, pero si se trataba de las fiestas era el del lema: “Chelas y fiesta son como pan y vino en la última cena, siempre juntas”. ¡Less points!. Gina continuaba haciendo las comparaciones: “Él nunca salía solo, y mucho menos tomaba como un descocido”.
Sigamos con la lista… Adrián era detallista, no esperaba que fuera el aniversario o cumpleaños de Gina para darle una carta o invitarla a una cena a la luz de las velas… ¡Qué romántico!... Con el nuevo enamorado no sucedía esto, salían de vez en cuando pero no era lo mismo… Habían días, en los que Gina quería tomar el celular y marcar el número de Adrián, no para ponerle los cuernos a su “galancito”… sólo quería conversar con la persona que significó mucho en su vida… no terminaron mal… quedaron como “amigos”… no los mejores amigos pero podían mantener una conversación civilizada, a comparación de amigas de Gina que no podían ni ver en pintura a sus ex.

Mientras Gina caminaba por el supermercado buscando algo para la cena, en la sección de postres encontró a Adrián, quien lucía como siempre; ambos se saludaron asombrados porque no esperaron encontrarse en el super. Adrián invitó un café a Gina y ambos conversaron. Ella le comentó sobre la situación en la que estaba y él le aconsejó que lo mejor era conversar con el chico, no debía guardarse todo porque en algún momento la bomba podía estallar.
Le agradó mucho conversar con Adrián, por un momento en la crisis de cólera quiso regresar con él, pero se dio cuenta que sólo lo veía como amigo y que lo mejor era que la relación amical continuara así. Ella hizo caso a los consejos de Adrián y habló con su enamorado y le dio un ultimátum porque no iba a tolerar ese comportamiento.

Creo que esas comparaciones surgen a raíz de un esquema sentimental en nuestra cabeza, esperamos que la persona con la que iniciamos una nueva relación tenga las mismas atenciones que el ex, pero no va a ser así; si la relación ha durado mucho tiempo, es más difícil desligarse de las viejas costumbres que teníamos con aquella persona. A mi parecer si hay cosas que no nos agradan de nuestra pareja debemos ser sinceras y decirles, se supone que existe confianza entre ambos y si el sentimiento que nos une es fuerte y verdadero entonces se superarán los obstáculos que se presenten en nuestro camino.
viernes, septiembre 4 |

AMISTAD Y AMOR

“No quiero perder su amistad, no quiero que se aleje, pero tampoco quiero que alimente la esperanza de que en el futuro podríamos ser más que amigos” Este es el dilema en el que están muchos chicos y chicas cuando su mejor amigo (a) siente algo más que una amistad, pero nosotros no… sólo los vemos como nuestros amigos del alma con quienes compartimos momentos muy lindos, pero no pasaríamos la línea fronteriza de la amistad y el amor; sin embargo está situación de no querer herir los sentimientos de alguien a quien consideramos muy especial e intentar mantener la posición clara de SOLO PUEDO SER TU AMIGO (A), nos lleva en algunos casos a distanciarnos, no es la mejor manera, porque si nos ponemos en los zapatos de la otra persona, ¿quién se sentiría bien si el chico (a) de quien estamos enamorados se aleja?... obviamente nadie… y más aún cuando recibimos esta respuesta: “Te quiero… pero como amigo (a)”.

Uno no se distancia porque le incomoden los sentimientos sinceros de su “amigazo (a)”, sino para evitar que algún comentario o acción pueda hacer sentir mal a la otra persona. Por ejemplo: Luis y Andrea eran mejores amigos, ambos se conocieron en el primer ciclo de la universidad, congeniaron rápidamente ya que eran muy parecidos; el mismo gusto musical, aspiraciones similares para el futuro, personalidades parecidas; pasaron los meses y sin querer se habían convertido en los mejores amigos; sin embargo Luis estaba enamorado de Andrea, pero tenía miedo de decirle lo que sentía ya que no quería perder su amistad; pero se arriesgó, ya que tenía en mente: “el que no arriesga no gana”… pero lamentablemente no siempre se gana y hay que saber perder. Andrea fue clara con Luis, ya que sólo podía ser su amiga, frente a esto, Luis se sintió terrible, ya no era el mismo de antes… no podía conversar como solía hacerlo con Andrea, y ella no podía contarle algunas cosas como “tal chico me gusta” para evitar hacerlo sentir mal; por eso se distanció… y no era por egoísmo…
Pero como me dijo un viejo amigo, las cosas no volverían a ser las mismas si uno de los dos mejores amigos está enamorado porque ya hay limitación de hablar de algunos temas. Siguiendo con la historia de Andrea… luego de unos meses, Luis viajó a otra ciudad por motivos familiares e hizo su traslado a otra universidad; ella se sentía triste porque la situación entre ambos nunca volvió a ser la misma; sin embargo aún se comunicaban por Internet, pero cuando ella comenzó una relación con un chico, la amistad entre ella y Luis se enfrió… y el por qué era obvio.

Algunos pensaran: “fue estúpido haber sido sincero y declararme”, otros, “nunca le importó nuestra amistad”. No es estúpido decir abiertamente lo que uno siente hacia otra persona, nadie tiene porque restringirse, pero toda acción tiene una consecuencia, en algunos casos positiva, en algunos negativos. En algún momento de nuestras vidas nos hemos encontrado en alguno de los casos: enamorados (a) de nuestro mejor amigo (a) o viceversa, en el dilema de qué hacer para que la amistad sea la misma sin que alguno de los dos salga dañado. El amigo que está enamorado (a) y no es correspondido se siente mal y su mejor amigo (a) también, porque como amigos se desea la felicidad de la otra persona ¿pero qué hacer cuando parte de esa felicidad es uno mismo?