jueves, septiembre 17 |

AMIGOS CON DERECHO A ROCE

Los amigos con derechos o también llamados amigos cariñosos, una breve definición aunque ya la gran mayoría sabe a lo que me refiero… son aquellos “amigos” quienes pueden tratarse como “enamorados”… aquí se incluyen los besos, las llamaditas, los mensajitos, los flirteos, y los revolcones, claro está que las cosas quedan ahí… no existe reclamo alguno luego de probar el producto, porque es una cuestión informal.
Me pregunto ¿por qué mantener este tipo de relación esporádica si es obvio que entre ambos existe una fuerte atracción?. Déjame masticarlo… ¿atracción física?... me faltó agregar eso… Desglosaré los elementos: ambos son amigos, se conocen, la pasan bacán, se cuentan sus secretos; sin embargo STOP, CERO COMPROMISOS.

Pero ¿qué sucede cuando uno de los dos tiene enamorado (a)?. Aquí cambia la situación, recurren al amigo cariñoso cuando discuten con la pareja (obviamente que no todos, que quede claro), cuando se sienten solos, porque necesitan a alguien que los escuche, que sea su paño de lágrimas, su pedazo de chocolate para la depresión, su levanta ánimos, y luego que han sido escuchados mientras toman un par de chelitas (qué digo un par), ¿se imaginan que viene después?... Al día siguiente reconfortado, aquí nada pasó… pero GRACIAS, ayer la pasé maravilloso, sé que puedo recurrir a ti siempre. ¿Cómo no va a ser?... si todo queda entre cuatro paredes. Aquí les cuento el caso de un amigo al que llamaré Luis quien mantenía una relación de un año con su flaca, Daniela, “la sargento”, y ¿por qué este sobrenombre? Ya se imaginarán, la enamorada celosa que no deja ni un minuto solo a su “amorcito” y sospecha de todas sus amigas menos de quien debería. Resulta que este muchacho tuvo problemas con Daniela, ambos discutían y él se sentía muy mal, claro está que quería ser escuchado, y que mejor que una “amiguita” con quien había fortalecido su amistad (qué casualidad que se hicieron amigazos en los días en los que estaba de mal en peor con su flaca). Conversaban, ella lo aconsejaba, lo escuchaba y obviamente consolaba al pobre e indefenso chico que se sentía tan susceptible y estaba propenso a reaccionar a cualquier muestra de afecto que no provenga de su señorita enamorada. Tantas tardes de conversación se convirtieron en otra cosa; Luis tenía su amiguita cariñosa, claro está que no pensaba terminar con Daniela, de ninguna manera, el “la amaba” ¿me pregunto qué tipo de amor es ese?... en fin… pero cuando la situación de ambos mejoró, Luis y su amiguita continuaron su relación amical así que borrón y cuenta nueva.

También están los “clavos que sacan al otro clavo”, pero al costado. Recuerdo el caso de un amigo, quien había mantenido una relación de varios años, pero terminó en malos términos con su flaca. La típica, las primeras semanas full resacas luego de fin de semanas que no perdonan. Después de largas noches de insomnio, es momento de estabilizarse y siempre la oferta del amigo (a) cariñoso (a) está a la orden del día, y claro que la aprovechó, no digo que sea lo correcto pero son situaciones que se presentan. Carlos estuvo dos años con Melissa, el que decía: “enamorarme… jamás”… pero cuando llega la hora de la sentencia llega.
Por terceros (Melissa se enamoró de otro y lo dejó) ella cortó con Carlos, él se sintió terrible, hizo hasta lo imposible por recuperarla pero ella ya estaba lejos de su alcance para ese entonces, así que tenía que quitársela de la cabeza y del corazón. Noches de juerga sin consideración al hígado ni al estómago, resacas insoportables que lo dejaban postrado en la cama y aún más deprimido; pero tenía que salir de ese cuadro y quien más que él para darse ánimos. Decidió “volver a la cancha” así textualmente lo dijo. Reuniones con los amigos, salía con amigas y la pasaba bacán, pero hubo una en especial con quien tuvo cierta química o como diría Tula “un clik”… primero estuvieron en el plan de amiguitos cariñosos, pero en la cabeza de Carlos divagaba la idea de: “la flaca es chévere, es bonita y la pasamos genial, podría darme una oportunidad con ella”. Él planteó está alternativa para hacer algo formal lo que ya habían comenzado, pero la flaca prefirió que las cosas quedaran como estaban porque aún no olvidaba a su ex que estaba en el extranjero y Carlos sólo quería comenzar una relación para olvidarse de su ex; pero ambos no sentían algo mas fuerte como para iniciar una relación sobre bases sólidas.

Existe otro caso, aquí citaré el ejemplo de una amiga, Sofía, quien hace algunos meses había terminado con su “corazoncito, su gordito” porque se sentía asfixiada y necesitaba su espacio y que mejor que disfrutar de la soltería conociendo gente nueva. En una reunión familiar conoció a Sebastián, él era el hijo de un colega de la chamba de su viejo, el pata estaba 10 puntos, y no tenía enamorada; además parecía buena gente; así que la curiosidad de conocerla la llevó a más, luego de un par de meses ambos se llevaban muy bien, salían juntos a las fiestas, él la recogía a la salida de la universidad, se quedaban chateando hasta tarde en el MSN, también los mensajitos: “cuídate, hablamos mañana” estaban a la orden del día, tarde y noche.
Las amigas de Sofía querían saber que tan lejos llegarían porque por el camino que estaba tomando toda esa relación de amigos parecía una futura relación de enamorados, además había una química y era innegable las miraditas que se mandaban cuando estaban juntos en grupo o sólo los dos. Pero hay cosas que no tienen lógica y digo esto porque todo comenzó como un juego inocente (aunque no tan inocente) de un chico y una chica que se gustaban, pero que ambos se sentían bien al estar en el plan de amigos cariñosos, ¿por qué no formalizar? Le pregunté a Sofía y me respondió, así la pasamos bien, ninguno de los dos quiere que se joda lo que hay, ¿pero no están jodiendo la amistad?, ella respondió no, porque nos seguimos tratando igual, nada entre nosotros ha cambiado, existe un gusto, una atracción pero no estoy enamorada como para dar otro paso.

Luego de unos largos meses, Sofía viajó por motivos de trabajo y Sebastián hizo lo mismo semanas después; aún así ambos se comunicaban por MSN pero ya no era lo mismo, no había ese contacto físico, y la relación informal se enfrió; sin embargo años más tardes por coincidencias del destino, ambos se encontraron en una discoteca, cada uno con su grupo, así que sólo bailaron un par de canciones y Sebastián quedó en visitarla al día siguiente para conversar. Ambos se “pusieron al día” claro está de lo último que les había sucedido, las relaciones frustradas que ambos habían tenido, Sofía con un tipo del trabajo que resultó ser un “don Juan” y con la carita de yo no fui, jamás se lo imaginó; y Sebastián estuvo con una chica pero “amor de lejos”, como tuvo broncas en su trabajo ya no podía viajar a verla y ella se puso histérica, así que mejor dejar las cosas como estaban. Los dos conversaron como viejos amigos, entre ambos no se hizo efectivo “un clavo saca otro clavo”, al parecer la “rara amistad” que había entre los dos se mantuvo a pesar del tiempo, ya no como amigos cariñosos del pasado sino como “amigos, simplemente amigos”.

Estos son algunos casos, de los “amiguitos cariñosos” donde la amistad adquiere otro significado y el amor está muy lejos de ser la esencia en ese tipo de relaciones que solo quedan en momentos agradables que se recordarán pero que se verán opacados cuando en verdad llegue la persona de quien estemos enamorados (as).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

pareciera q la escritora pasa o paso por esa experiencia ...
lo sabe muy bien

Agustín Pinillos dijo...

Amigos con derecho a goce... jajaja

Agustín Pinillos dijo...

Amigos con derecho a goce... jajaja

sany dijo...

traaaaaaaaaaaankila amiga!! wow!! mejor no lo pudiste haber hecho, wow, pareces ser mas una psicologa o escuchas mucho a tus amigos... (jajaja top secret...)
si pues eso puede pasar x simple atraccion, pero eso no significa q tienen q ir mas, alla, creo q cada uno es suficientemente grande pa saber loq hace (wow ia kisiera escuxarme O.o!)
la nota es simple... aceptas el juego???