jueves, abril 29 |

LEJOS DE CASA

En mi habitación miro las cuatro paredes, bloques de cemento coloridos donde siento la frialdad de un hogar. Todo es silencio al llegar, si hago alguna pregunta, soy yo quien responde, si lloro a cántaros, soy yo quien me consuelo, si tuve un día excelente, soy yo quien me felicito, si cometí errores, soy yo quien me corrijo.

Cuanto anhelo llegar a casa y escuchar la voz cálida de mi mamá diciéndome que el almuerzo está servido, o la voz entusiasta de mi papá preguntándome cómo me fue en la universidad, extraño tanto las peleas con mi hermano por usar el Internet y por supuesto los ladridos de mi perro cuando intento tomar la siesta por la tarde.

Durante todo el día puedo ocupar mi cabeza en los trabajos universitarios, las bromas diarias de mis amigos y los problemas cotidianos. Pero llega la noche, llego a mi realidad, una fría realidad. Me siento tan sola rodeada de mucha gente, un vacío tan grande en el corazón me produce un nudo en la garganta… cuento hasta diez y respiro profundamente, ¡ánimos! Tienes que continuar. Soy sensible, aunque intente mostrar la dureza en mis palabras o mis expresiones en el rostro digan que soy fuerte como un roble… pero no es así… mi corazón es frágil como el cristal.

¿Tengo un motor en la vida? ¿Cuál es el motivo que me da fuerzas para continuar? Mi familia, ellos son las únicas personas por quienes haría lo que fuera y daría lo que sea por su felicidad. Ellos son lo más importante en mi vida. Solos quienes viven o han vivido lejos de los seres a quienes aman entenderían el sentimiento de soledad que se siente. Por eso demuestren siempre el amor que sienten por su familia, sus padres, hermanos; no discutan por cosas banales, porque pueden herir a sus seres queridos, recuerda que luego de arrugar un papel, por más que intentes que regrese a su estado original no podrás. Si quieres decir TE QUIERO ¡dilo!, abraza a tu familia, diles lo importantes que son para ti, las muestras de afecto no tienen precio. Un hijo no cambiaría un “TE AMO” de su madre y el “ESTOY ORGULLOSO DE TI” de su padre ni por todo el todo el oro el mundo.
miércoles, abril 21 |

EL EX DE MI MEJOR AMIGA: PARTE II

Ambos se sentaron en el mueble y conversaron sobre la llegada de Sandra, como imaginó… ella lo había llamado y ambos habían conversado… Lorena se sintió inquieta e incómoda, cuando Miguel mencionó el nombre de Sandra sintió un golpe en el estómago… en su mente como un disco rayado, se repetía la frase: “donde hubo fuego cenizas quedan”… la pregunta era ¿qué tantas cenizas quedaban?...
-Sandra regresó y está mal por como terminó nuestra relación, admite que no actuó bien y no quiere que entre los dos exista un bloque de hielo cada vez que nos encontremos y esto me sorprendió muchísimo; no la odio… no podría… ella fue una parte muy importante de mi vida, cinco años vividos con alguien no se pueden olvidar de la noche a la mañana. Pero no he pensado en regresar con ella ni nada por el estilo, lo que no fue, no será; pero tampoco quiero que exista una fría indiferencia entre nosotros… ¿tú que opinas?
Su corazón agitado volvía a la normalidad, Lorena veía una esperanza en el lejano horizonte
-Deberías responderte a ti mismo si sigues enamorado de ella, y de acuerdo a eso tomar una decisión, porque si no sería engañarte queriendo fingir una amistad… un cariño que no sientes.
-Sé lo que siento… ha pasado un año y las cosas no son las mismas. Me sentí caer, quería dejar todo… olvidarme de todos pero me levanté, volví a ser yo. El conversar con ella me ha hecho mucho bien porque el rencor, el dolor que sentí ya no está… no te miento que sentí miedo ante una recaída, no sabía como me sentiría cuando la tuviera en frente; desde su llamada hasta el camino hacia su casa fue incierto, sólo me decía a mi mismo que las cosas caerían por su propio peso. Ahora me siento más liviano, con ganas de continuar con mis proyectos que tenía estancados y no pienso desaprovechar las oportunidades que se me presenten en la vida… No sé Lorena como describir este estado anímico, pero es una libertad interior, una paz que me ha devuelto la seguridad y la confianza en mi mismo… Debo estar aburriéndote… mira la hora que es… mejor te dejo descansar y mañana seguimos conversando.
- ¿Estás completamente seguro de que no sientes algo más por ella? La quisiste demasiado, hubieras apostado todo por Sandra. ¿No quieres darte una oportunidad con ella?
- ¿Me estás empujando a los brazos de tu amiga? – dijo serio –
- No es eso… sólo que las personas se merecen una segunda oportunidad… y… - fue interrumpida –
- Tuvimos la oportunidad antes pero ahora sería absurdo reanudar una relación que dejamos hace algún tiempo atrás. No le deseo el mal, pero tampoco voy a repetir el mismo plato; creo que tropezar con la misma piedra sería una estupidez por parte mía. ¿Qué te ha dicho ella? ¿Te ha pedido que intercedas?
- ¡No… no es eso! – exclamó – Simplemente son interrogantes que deberías responderte
- No necesito darle vuelta a la conversación que tuve con ella, sé muy bien lo que quiero
- La manera como describiste la conversación que tuviste con ella me hizo pensar que lo sentías por Sandra se había intensificado. Dijiste que te hizo bien conversar con ella, te sentías mejor, etc.
- Pero no del punto desde donde lo estás enfocando… Lorena… (suspiró) me refiero a comprobar luego de tanto tiempo que todo el amor que sentía por ella no existe. Tampoco significa que dejaré de hablarle.
- Es algo tarde… mañana continuamos conversando… pero sabes una cosa… realmente me alegra que estés bien contigo mismo… que hayas superado esa experiencia y más aún… que hayas aprendido de ella.
- No te veo muy convencida…
- ¿Por qué lo dices? (lo miró fijamente)
- No sé… ¿Estás enojada porque no le daré una segunda oportunidad?
- ¿Enojada? Para nada… donde hay tres… uno sobra.
- ¿Qué significa eso Lorena?
- Estoy un poco cansada… mañana conversamos sobre la tesis.
- ¡Espera!... ¿De qué manera quieres que te diga que no pasa nada con Sandra? ¡Ya no estoy enamorado de ella! ¿Por qué tu afán de no creer ni una sola palabra de lo que digo? ¡Sé lo que quiero y a quien quiero!
- ¿Tú sabes lo qué quieres y a quién quieres? ¿Lucharías por ello? Porque yo sí lo haría por la persona que me interesa y por quien apostaría a ojos cerrados.
Dejó la duda sembrada como una semilla que prometía convertirse en una bella rosa. ¿Qué pasó más adelante?... ¿Qué creen ustedes?
Conversé con algunas amigas y muchas de ellas se mantuvieron en la sólida posición que la amistad es lo primero y que jamás pondrían los ojos en el ex de su mejor amiga… sería como el maniquí en la vitrina… se puede ver pero prohibido tocar; otras por el contrario dijeron que en la guerra y el amor todo se vale y lo que no fue en su año no hace daño. Por mi parte no he vivido esa encrucijada de estar entre la espada y la pared. ¡Thanks God!




domingo, abril 18 |

EL EX DE MI MEJOR AMIGA: PARTE I

¿Qué hacer si te gusta el ex de tu mejor amiga? Difícil de responder porque a pesar que ambos ya no estén te haces la pregunta ¿qué me dirá?, ¿cómo sería nuestra amistad si le confesara lo que me está pasando? En este dilema estuvo Sandra, ella era la mejor amiga de Lorena, ambas inseparables, amigas desde la época del colegio y ahora estudiaban en la universidad pero distinta carrera. Sandra tuvo una relación con Miguel desde el segundo ciclo, Lorena por su parte estaba sola intentando olvidar por su cuenta al idiota por quien derramó lágrimas hasta más no poder… el período del olvido… es un largo periodo, pero como dicen “el tiempo lo cura todo”… o sino otra de las tantas frases que he escuchado… “un clavo saca a otro clavo”… pero todos sabemos que no es fácil olvidar a alguien que se amó por muchísimo tiempo y con quien se tuvo una larga relación. Pero bueno, como toda relación los primeros meses eran perfectos, Sandra era muy feliz y le contaba lo bien que le iba con su “chiquito” a Lorena; ella por su parte estaba feliz por su amiga ya que se merecía a alguien que la quiera y la respete; además con lo poco que había conocido a Miguel le parecía un chico responsable, sincero, cariñoso, todo un caballero; de los que hay pocos.
Los meses pasaron y la relación de ambos se solidificaba, los mimos y besos en público eran la cereza del pastel en su relación; por otro lado Lorena estaba saliendo con Carlos, un chico interesante… ¿por qué interesante?... atractivo, extrovertido, amante de la música y preocupado por su carrera, tenía la misma edad que ella. Pero lo que comienza mal termina mal o no tiene futuro… Lorena no estaba enamorada de Carlos ya que recordaba a su viejo amor; así que prefirió dedicarse a ella y sus estudios, solo a eso; cerró su corazón hasta nuevo aviso. Por otra parte, la relación de Sandra florecía, ambos eran la pareja perfecta, los años pasaron… 5 largos años; pero en los últimos meses los pilares de su relación estaban tambaleando: amor, confianza, respeto, lealtad. Sandra estaba aburrida de su relación la cual se había convertido en una rutina, pedía consejos a su amiga del alma, quien sabía al revés y derecho su historia, era el diario viviente de su amiga; ella solo la aconsejaba, porque quien tomaría la última decisión sería Sandra.
El último mes fue terrible porque cortaban y regresaban casi todos los días; eso estaba deteriorando aún más lo poco que quedaba entre ellos. Cuando todo se había acabado definitivamente, Miguel habló con Lorena, le pidió que interviniera, que lo ayude a reconquistar a Sandra. Era difícil estar en una situación así porque ambos eran amigos de ella, él le contaba sus problemas y ella también, Lorena se sentía como una esponja que absorbía todo lo que ambos decían. Sentía un gran cariño por Miguel ya que lo había tratado durante el tiempo que estuvo con su amiga y le afectaba que ella ya no sienta lo mismo por él; pero nada podía hacer porque “en el corazón nadie manda”… otra de las frasecitas. Sin embargo podía hacer de Cupido, no prometía a Miguel conseguir el milagro… pero le dijo que lo intentaría.
Sandra fue clara… estaba confundida… su cabeza revuelta como si hubiera tomado incontables vasos de tequila y alguien agitara su cabeza; no quería confundir amor y costumbre. ¡Pedía a gritos su libertad! Necesitaba oxígeno y no podía continuar con Miguel si no aclaraba sus sentimientos y por eso era preferible el “dichoso tiempo”. El tiempo que sería solo un par de semanas se convirtió en meses; ella se dio cuenta que no lo extrañaba y se sentía mejor sola…!libre! como un ave que escapó de su prisión. ¿Era Miguel un loco posesivo?... Si fuera así estaría de acuerdo con la decisión de Sandra… pero no fue así… ella le confesó que no sabía porque duró tanto tiempo con él, esta confesión cayó como balde de agua fría… ¡qué digo fría… helada!... Eran la pareja perfecta, todos estaban encantados con ellos, eran los predestinados para el altar, quienes hacían planes de matrimonio y hasta cuantos hijos tendrían y ahora ella decía eso… ¿cuál sería la opinión de Miguel si supiera eso?... Obviamente Lorena no le comentaría sobre el comentario de su amiga… pero quería saber que fueron para él esos 5 años… Él seguía enamorado de ella, pero todo esfuerzo era en vano. Lorena entendía la posición en la que se encontraba Miguel porque había pasado por algo similar, pero ese era problema de dos no de tres y ella no podía meter su cuchara en esa sopa.
Los meses pasaron, Sandra estaba haciendo su internado y había conocido a un graduado con quien había tenido un “click”… “un fechaso” en una fiesta de integración. Miguel avanzaba con su tesis y Lorena hacía lo mismo. Como ambos habían culminado carreras afines estaban apoyándose mutuamente, se quedaban hasta tarde leyendo y avanzando con las tesis; además se inscribieron juntos en un diplomado sobre negocios internacionales. Era super divertido conversar con Miguel, no había momento que no deje de hacer sus bromas, además era inteligente y Lorena aprendió mucho con él. Durante el tiempo que pasaban juntos, ella lo estaba conociendo más a fondo, aunque conocía sobre su sensibilidad, su gusto por la poesía por referencias de Sandra… sin embargo es muy distinto a que te cuenten algo y otro a que lo vivas. La amistad de ambos crecía.
Sandra tuvo un problema de salud y dejó sus prácticas en el internado y el chico del click desapareció de su vida. Lorena la fue a visitar y ambas conversaron de las últimas novedades ya que sólo se comunicaban por MSN y rara vez por teléfono. Durante todo ese tiempo Sandra notó la ausencia de Miguel, era difícil de explicar porque ella tenía claro lo que quería, pero era distinto darse el “tiempo” cuando aún existe la posibilidad de regresar, como que esa “posibilidad” la incomodaba; pero el estar lejos sin contacto alguno con Miguel la había echo reflexionar y quería reanudar su amistad… y quien sabe más adelante regresar. Al escuchar esto, Lorena le dijo que ella no podía tratar como un títere a Miguel, él hizo muchas cosas por ella, sin embargo jamás le tomó importancia, sólo quería vivir su soltería, disfrutar de la vida, conocer gente; además ¿estaba segura que él quería darle borrón y cuenta nueva a su historia? Sandra se dio cuenta que Miguel era el único chico que realmente le había demostrado cuanto le importaba y en aquel tiempo estaba dispuesto a hacer lo que fuera por ella. En el fondo, Miguel aprendió mucho durante el tiempo que estuvo con Sandra, pero eso no significaba que tendrían que regresar cuando la chiquita caprichosa despertara una mañana muriendo de amor por él.
Camino a casa, Lorena se sentía extraña… se preguntaba por qué le había afectado las palabras de su amiga y por qué deseaba tanto su recuperación para que viaje nuevamente y continúe con su internado… en el fondo no quería que ellos hablen, tenía miedo… ¿por qué miedo?... no quería que las cosas entre Miguel y ella cambien… la pasaban muy bien, se contaban todo, se había convertido en un gran amigo… pero había algo más detrás de esa preocupación de amiga. Lorena estaba ansiosa, no podía concentrarse en las lecturas, cuando entró al MSN no encontró a Miguel en línea y no había recibido mensaje alguno para acordar cuando se reunirían para darle los últimos retoques a la tesis… se preguntaba: ¿Sandra y Miguel se habrán encontrado?... ¿se habrán dado otra oportunidad?... ¡Ay Dios!... ¿por qué rayos me preocupo tanto?... Es cosa de ellos lo que hagan… no tengo velo en este entierro… ¡diablos!... ¿por qué me engaño?... No quiero aceptar lo que es obvio… lo que está sucediendo no lo puedo esconder… sería como intentar tapar el sol con un dedo… si mañana no tengo noticias… no sé que haré.
En la noche, Lorena tuvo una visita inesperada. Dejó su cómodo sofá y vio por la ventana a la persona inoportuna que tocaba el timbre de su puerta a las 10PM. Su corazón se aceleró… sentía que se le salía del pecho; tomó una casaca y abrió la puerta.
-¡Ese milagro! No me dijiste que estudiaríamos hoy – dijo Lorena
Miguel con una sonrisa en el rostro
-Nada de eso… solo quería hablar contigo
martes, abril 6 |

AMORES DE VERANO

El verano se marcha, los días soleados en la playa quedan en el recuerdo de muchos quienes encontraron el amor en los meses en los que nos olvidamos del trabajo, las responsabilidades en la oficina o las clases en la universidad. Tres meses quedarán en las páginas de un diario o de un blog; sin embargo son muy buenos recuerdos.
Les contaré dos historias muy distintas, sin embargo tienen muchos en común: “un amor de verano”.
Siete años después
“Era el día de mi cumpleaños y jamás imaginé encontrarlo en la calle, él caminaba distraído al igual que yo, pero bajo la luz tenue de un poste nos saludamos, me dio un fuerte abrazo y me dijo ¡Feliz cumpleaños flaquita!”.
Mariposas en el estómago y corazones en el cuaderno de una colegiada. Siete años después el destino los puso frente a frente, se encontraron en el mismo lugar, dos viejos amigos que nunca fueron sinceros con sus sentimientos y solo quedaron como dos amigos cuando por dentro un sentimiento intenso crecía pero que los años se encargaron de guardar en el cajón de la memoria, haciéndoles creer que solo fue una ilusión de adolescentes.
-A los tiempos… ¿Qué ha sido de ti? – dijo él -.
-Estoy estudiando y vengo de vacaciones por aquí - dijo ella -.
-Un día de estos podemos salir ¿qué te parece?. ¿Me podrías dar tu número telefónico para llamarte?
-Me parece excelente… tenemos mucho por conversar… son muchos años que no te veo
-¡Eres una sobrada! (risas)… no has dado señales de vida en los últimos años.
-(Risas) Eso te diría a ti
-Ahora estoy viendo lo de mi título, pero apenas me desocupe de eso, salimos sí o sí.
-¡Bacán! Por ahora estoy trabajando, pero el fin de semana lo tengo libre.
-¡Trabajando en tus vacaciones! No pierdes el tiempo (risas)
-Para nada…
Luego de salir en repetidas ocasiones e intercambiar miradas, acompañadas de sonrisas tímidas, un flashback de recuerdos de aquellas épocas en las que conversaban y bromeaban fue el aditivo que necesitaban para sentirse más cerca el uno con el otro. La sonrisa pícara de él y la mirada esquiva de ella dejaban señales que sólo ellos captaban, la gente alrededor no existía, eran dos viejos amigos que el destino se encargó de reunir. La noche como siempre fue cómplice de una declaración inesperada; él y ella dejaron fluir sus sentimientos como agua de manantial. Un sentimiento en común… un sentimiento que estuvo en tinieblas pero que años después salió a la luz.
Un mes después debían tomar caminos distintos… ambos se preguntaban ¿por qué tuvo que pasar tanto tiempo para encontrarse en ese momento?... el destino unió sus caminos por corto tiempo… no había opción a reclamo… sólo aceptación.
El verano se acabó y con él los mejores momentos dibujarán una sonrisa cuando ella viaje al sur y de él se desprenderá un suspiro cuando esté en el bus camino al norte; el destino los puso a cara a cara, pero es tiempo de darle vuelta al reloj de arena… “tú con tu vida y yo con la mía, nuestros caminos nos llevarán a lados opuestos del mapa”
Una noche
La otra historia involucra a dos extraños que buscaban olvidarse de la rutina de sus vidas, frecuentar los mismos lugares, ver a la misma gente y tener las mismas responsabilidades que los asfixiaban… querían huir y por un fin semana sentirse diferentes y encontrarse con ellos mismos.
-¿Fumas? – dijo él -.
-Claro - dijo ella, mientras tomaba el cigarro que un desconocido le ofrecía-
-Renato… ¿y tú?
-Melissa… ¿y has venido solo?
-Sí ¿y tú?
-También… ¿quieres bailar?- extendiéndole la mano-
-Ok…
Lo que al inicio parecía una conversación distante de dos personas que no tenían la intención de entablar algún tipo de relación, horas más tarde el bloque de hielo que los separaba se derritió… conversaban como dos personas que parecían conocerse de años, dos almas gemelas, dos personas que buscaban apartarse del bullicio de la ciudad, se encontraron en la playa una noche que parecía no acabarse. Sentados en la arena, mirando como la luz del faro alumbraba las aguas negras que iban y venían, en silencio y discretamente se tomaban las manos.
Se contaron todo… sus secretos, sus miedos, sus triunfos, sus derrotas…
-No sé porque te he contado todo esto… ¡debo estar loco!... y no pienses que es el alcohol porque no he tomado
-Entonces yo también debería estar loca por haberte contado cosas de las cuales no he hablado hace muchísimo tiempo
-Pero ¿sabes una cosa?... me hizo bien conversar contigo… sentí por fin que un gran peso de encima se levantaba de mis hombros… me estaba asfixiando… vine con la intención de emborracharme y quedar tirado en la playa… pero no fue así.
-Creo que un desconocido aconsejaría mejor porque tiene un enfoque externo, no estás a mi favor ni en mi contra… sólo escuchas lo que tengo que contarte y sacas tus conclusiones y me dices lo que piensas al respecto.
-No quisiera que la noche termine… - dijo él mientras acariciaba el rostro de ella-
-Yo tampoco – dijo ella abrazándolo fuertemente- pero en algún momento veremos el amanecer.
- ¿Por qué te encontré cuando estoy a horas de irme?
-No pensemos en eso… las cosas suceden por algo… como diría Luis Enrique en su canción “Yo no sé mañana”: “Para que pensar y suponer… no preguntes cosas que no sé”… Veamos juntos el alba y que pase lo que tenga que pasar.
sábado, abril 3 |

LOS QUE LOS UNIÓ... LOS SEPARARÁ II

Una tarde Cynthia acompañó a una amiga para que se leyera las cartas, ella no era muy creyente pero sólo estaría con su amiga un par de horas, nada perdía; pero la curiosidad fue más grande y terminó también por conocer cosas que sucedieron en su relación y que jamás lo hubiera pensado como alternativa. Lorena había recurrido a la magia negra para amarrar por siempre a Leo. ¿Sería cierto o sólo invenciones de Maruja? Cual sea la respuesta, los argumentos de la señora eran muy convincentes. ¿Qué podía hacer? Pagarle con la misma moneda, revertir todo lo que Lorena hizo.
Cynthia llevó una foto de Leo y Maruja comenzó su trabajo, una semana después las conversaciones entre ambos por MSN se tornaron más extensas y existía un ambiente mucho más cómodo, menos superficial entre ambos. Eran los mismos chicos de hace tres años y esto era algo peligroso porque las circunstancias eran otras. El término indiferencia ahora no tenía cabida en las conversaciones que llegaban hasta las 3AM.
Por juegos del destino, Cynthia tenía que regresar a la ciudad que dejó hace tres años porque debía arreglar unos papeles y tenía sólo un día para verlo. No sabía si comentarle sobre su viaje, pero no perdía nada, sólo eran viejos amigos, se decía a sí misma. Leo, al enterarse de su regreso le propuso verse en casa de ella para conversar porque había pasado muchísimo tiempo y esta era una buena oportunidad, pero en el fondo una parte de él deseaba intensamente verla, no entendía por qué después de tanto tiempo lo que sentía se había prendido como una chimenea; ella por su parte estaba nerviosa, pero trataba de no pensar en aquel día.
Dos semanas pasaron desde la inesperada noticia, Cynthia viajó. Se encontraba frente al espejo, en sus ojos había un brillo que hace mucho tiempo no veía, su corazón estaba acelerado, sentía que se le salía del pecho, no sabía exactamente qué le diría pero lo que más le preocupaba era un polvo que Maruja le había dado, el cual tenía que conseguir el tomara ya sea en alguna bebida o algo sólido. Había pensado en mezclarlo con gaseosa, era lo más factible; en su interior esperaba que todo salga bien y logre su cometido.
El reloj apuntaba la hora de su llegada, ella recibió una llamada, era Leo que estaba a pocas cuadras de su casa pero le era imposible acercarse más porque en la esquina algunos conocidos conversaban y no quería malas interpretaciones, así que decidió ingresar a una cabina de internet y hacer hora hasta que aquella gente se fuera.
Treinta minutos después, Leo se encontraba tocando el timbre de la casa de Cynthia, ella salió y ambos se saludaron. Se sentaron en el mueble y conversaron de lo que había acontecido en su vida los últimos tres años: estudio, trabajo, salud, hijos, pero no mencionaron el pasado, además no tenía razón de ser aquel tema.
En un descuido, Cynthia aprovechó para servir la gaseosa y echar el polvo de Maruja, felizmente no despertó sospecha y Leo tomó varios sorbos de gaseosa hasta acabarla. Luego de una par de horas, él estaba muy cariñoso con ella, se acercaba más de la cuenta, pero en la cabeza de Cynthia, se repetía: “no hagas cosas de las cuales te puedes arrepentir, ¡es casado!”, pero otra parte de ella decía: “ella te lo quitó, no le importó usar brujería para lograr su propósito”. ¿Qué hago?, el corazón y la razón se batían a duelo ya que la tentación era muy fuerte… estaban a pocos centímetros de distancia, las miradas lo decían todo, las palabras sobraban… Cynthia sentía la respiración de Leo y su corazón acelerado le impedía pensar con claridad en ese momento… era una noche preciosa, un cielo despejado lleno de estrellas era el mejor panorama para decorar el lugar de encuentro de dos viejos amores. Ella cerró los ojos y se dejó llevar… el corazón ganó está vez.
viernes, abril 2 |

LOS QUE LOS UNIÓ... LOS SEPARARÁ I

¿El amor se mantiene a pesar del tiempo y la distancia?... Algunos dirán que sí, otros posiblemente piensen lo contrario. ¿Es amor o costumbre? ¿Es verdad o mentira? Muchas preguntas invadieron la cabeza de Cynthia luego de viajar por motivos de estudio, lo que le impedía ver con frecuencia a Leo. Ambos tuvieron una relación de un año, estaban enamorados, aunque ella era más detallista y él un poco seco en sus muestras de afecto, sin embargo la química entre ellos era muy fuerte y habían pasado momentos inolvidables, increíbles, únicos e irrepetibles.
Pese al viaje de Cynthia, decidieron continuar su relación a distancia, ambos sabían que sería difícil pero lo intentarían, nada perdían haciéndolo. Los primeros meses fueron un poco más fáciles porque ella podía viajar y el también, pero luego todo se complicó por los estudios de ella y el trabajo de Leo. Las llamadas eran pocas y los mensajes concisos, Cynthia se dio cuenta que su relación se iba a pique y que prendía de un hilo. Algo tenía que hacer y hacerlo rápido, de lo contrario las cosas no mejorarían.
Cynthia viajó en varias ocasiones a verlo o lo llamaba más a menudo, pero él no parecía interesado en salvar su relación, más bien parecía que tuviera en mente lograr que Cynthia se canse y lo mande al diablo, para no ser él quien termine la relación, era tan cobarde que no podía ser sincero con ella y decirle el por qué de su actitud tan indiferente.
La gota de agua que rebalsó el vaso cayó a los 6 meses de la partida de Cynthia. Además Katy, amiga de ella y vecina de Leo le comentó que en los últimos meses, él estaba saliendo con una chica de su trabajo, Lorena. Cynthia se sintió terrible porque él jamás fue sincero con ella, y más aún a sus espaldas y durante su relación invitaba a comer a Lorena y tenía muestras de atención que nunca tuvo con ella. Definitivamente todo se acabó, y como dicen muchos: ”borrón y cuenta nueva”, “pasar la hoja, a escribir un nuevo capítulo”.
Luego de terminar su relación, Cynthia estuvo mal, no salía, lloraba en su cuarto, preguntándose ¿por qué todo tuvo que terminar así?, él por su parte, formalizó a las pocas semanas su relación con Lorena, no esperó que pase un tiempo prudencial, no le interesaba. Después de unas semanas, Cynthia decidió salir y divertirse en cada fiesta a la que podía asistir, llegó incluso a tomar en exceso para olvidarse de todo y especialmente de él, pero en su estado etílico solo conseguía ponerse peor, todos los recuerdos pasaban como una secuencia de imágenes en su cabeza y le era imposible reponerse.
El tiempo pasó y poco a poco el recuerdo de Leo se desvanecía como la imagen que se refleja en el agua y al caer una piedra se distorsiona. Cynthia lo eliminó de su correo, incluso su número telefónico; evitó cualquier tipo de comunicación ya que había cortado todo de raíz y sus amigas le habían hecho un lavado de cerebro, Leo ahora estaba en la mira de todas ellas, era un hombre marcado y odiado.
Pasaron tres largos años sin comunicación entre ambos, sin embargo por terceros, Cynthia recibió una noticia, que no la tomó ni bien, ni mal, pero sí la sorprendió, Leo se había casado con Lorena y un niño estaba en camino. Era un hombre prohibido, además un hijo lo ataba de por vida a Lorena, la mujer que le serruchó el piso, quien se metió en su relación sin importarle en lo más mínimo el daño irreparable que podría hacer; pero hay mujeres así y peores.
Una noche Cynthia decidió agregarlo nuevamente a su correo porque había pasado mucho tiempo desde su distanciamiento y las heridas estaban curadas, ya no le guardaba rencor. El hijo de Leo había nacido sano y fuerte y ella tenía curiosidad de conocerlo. Ambos conversaron por MSN, pero no tocaron el tema de Lorena, ni de su relación en el pasado, sino cosas de su presente como su hijo, el trabajo de él y los estudios de Cynthia, quien estaba próxima a culminar su carrera.
Tres meses de conversaciones amenas, interesantes, tornadas de chistes, juegos de amigos, pero sin ninguna tercera intención de por medio, por lo menos no por el momento, pero uno nunca sabe lo que pueda suceder más adelante y de la noticia inesperada que un par de semanas atrás Cynthia recibió, lo que cambió radicalmente la visión que tenía sobre cómo había terminado su relación con Leo. Ahora entendía el por qué del cambio inexplicable de él y del por qué su matrimonio apresurado, cuando gritaba a los cuatro vientos que jamás se casaría, que sería lo último que haría en su vida. Detrás de toda esta historia se encontraba la cruda verdad, la cual la dejó atónita.