martes, julio 28 |

PAGINAS DE UN DIARIO

Después de siete meses, al principio eran ideas confusas divagando en mi cabeza, no sabía por donde comenzar, a veces quería darle un matiz de misterio al inicio, pero luego preferí mostrar la rutina común de la protagonista y que poco a poco el lector descubrá cual era la temática, donde se llevaría más de una sorpresa. Con el paso de las semanas, fui tejiendo las ideas, las cuales fluían con rapidez en mi mente y yo sólo las plasmaba en una computadora, cuando me daba cuenta habían muchas hojas escritas y el reloj marcaba las 4 de la madrugada; era momento de descansar. Reposaba mi cabeza sobre la almohada, pero aún mi cerebro continuaba activo, pensando en lo que escribiría más tarde, sabía perfectamente cuales serían los diálogos, escuchaba nitidamente las voces de cada uno de los personajes. Finalmente el sueño me venció.

Después de un día atareado, nuevamente este se escureció y sólo escuchaba el sonido de algún búho o perro ladrando a larga distancia y uno que otro motor de algún carro que pasaba a alta velocidad; era el momento de dar rienda suelta a mi inspiración e imaginación y continuar con la historia de la que aún no sabía el desenlace… ¿será un final feliz? O ¿un final triste?... De lo que si estaba segura era que debía tener diferentes matices, los cuales le darían el color y la frescura necesaria para cautivar al lector, pero también el sabor amargo que en algún momento de nuestras vidas probamos. “Páginas de un diario”… así he titulado a mi última novela, de la cual sólo los tres primeros capítulos están colgados en el blog; pronto colgaré el resto.
lunes, julio 20 |

NOCHE ANECDÓTICA

La gran mayoría eran chicas cuyas edades oscilaban entre 15 a 30 años, todas entusiasmadas esperando la llegada de los dioses griegos que uno por uno desfilaban como modelos de pasarela con sus mochilas al hombro.
Delante mio las jarras de cerveza, las botellas de ron y wisky no se hacían de esperar.
El escenario estaba listo, las luces multicolores se movían al compás de la música y el fuego artificial encendía la noche gélida.

La música se intensificó y vi correr a la multitud de féminas hacía el estrado, rodeándolo por completo, muchas de ellas se subían a los hombros de sus amigos y otras optaban por subirse a las sillas para apreciar más de cerca el show que prometía convertirse en un Sodoma y Gomorra del siglo XXI. Las mujeres desenfrenadas gritaban como locas, aclamando la llegada del aperitivo, quien abría el show de la noche; disfrazado como un anciano, con terno, bastón, máscara que resaltaba una prominente nariz y arrugas y una peluca gris. La música cambió de tono desde un bolero cantinero de los 80 a un “Arde papi”... El anciano se quitó la máscara, dejando a la vista de todas, un rostro más joven de 25 años, convirtiéndolo en un bocado cada vez más deseado… todas pedían a gritos se quite el saco… ¡que suba la novia! Gritaba un grupo cercano a mi… las cámaras y celulares retrataban el momento en el que el joven extendió su mano y la mujer subió, se sentó en una silla, y al estilo de los chicos piso 14, el bailarín se quitó prenda por prenda hasta quedar en una diminuta tanga, dejando al descubierto atributos que excitaron al público presente.

Acabó el primer espectáculo de la noche y a los pocos segundos un uniformado de la marina hizo su aparición teniendo como fondo musical “My heart will go on” de Celine Dion, caminó lentamente y se sentó en una silla, dando la espalda al público femenino. Uno… dos… tres… “Man I feel like a woman” de Shania Twain dio inició al desenfrenado show del uniformado, quien dejó caer el gorro y al ritmo de la música con movimientos sensuales se desabotonó el saco y lo dejó caer a vista e impaciencia de todas. ¡el polo!... gritaba otro grupo… el postre de vainilla, se acercaba al filo del estrado invitando a las mujeres a subir, algunas tímidas retrocedían, mientras otras subían sin vergüenza alguna… ¡el pantalón!... un grupo de jovencitas que tenían cámaras en mano, esperaban atentas que el show se ponga cada vez más caliente.

Después de despedir con palmas al uniformado que se retiraba con una toalla en la cintura, hubo un descanso, un suspiro, un respiro; reunir fuerzas para dos presentaciones más: el vaquero y el hombre lobo…

CONTINUARÁ...
domingo, julio 12 |

EL PAÑUELO

El pañuelo de seda azul, impregnado con su perfume, rodeaba su delicado cuello. Sólo un nudo impedía que éste se desatara. Un ventarrón de aire con olor salino, desató aquel pañuelo, el cual voló sin detenerse con dirección desconocida. Ella corrió tras él, trataba de alcanzarlo, pero éste como gaviota, no se dejaba atrapar.
Se confundía entre la bandada de gaviotas y pelícanos que volaban cerca de la orilla, volaba como si fuera un ave que había escapado de su jaula.
De pronto el pañuelo descendió y cayó cerca a la orilla de la playa, las olas no mojaban tan delicada prenda, así que disminuyó su velocidad, al ver que éste yacía inmóvil sobre la arena.
Cuando ella estaba a punto de coger el pañuelo, éste como ave que despliega sus alas para volar, se dirigió hacía una roca donde había alguien sentado. ¿Quién es él?... De espaldas y mirando el horizonte, ¿era una visión o una realidad?. El pañuelo se detuvo y como una caricia, rozó su brazo y cayó sobre la orilla. Él lo recogió y sintió su aroma, fue un aroma conocido, era el aroma de ella, volteó y la miró, ella incrédula se quedó estática a unos metros de distancia. Se alejó de la roca y caminó dos pasos en dirección a ella, ¿era el deseo, era el miedo?. Ella dio media vuelta y se fue. Él retrocedió dos pasos y se sentó, dejando caer el pañuelo. Las olas del mar se agitaron y con bravura chocaron contra las peñas. El agua llegó a la orilla y arrastró el pañuelo, como las garras de un tigre, al atrapar a su presa.
Él miraba nuevamente el horizonte mientras el sol se perdía entre las aguas, a lo lejos el pañuelo se marchaba con dirección incierta, mientras a su derecha, el amor de su vida se confundía entre la gente.
El pañuelo se ahogaba entre las aguas salinas del mar, una prenda tan frágil no podría regresar a la orilla.
sábado, julio 11 |

ENCERRADAS EN UNA JAULA

¿Ellos celosos?... ¡por supuesto!... Aquí va una de las tantas historias que he escuchado… Una amiga la cual llamaré “Andrea”… llevaba casi tres años con su “gordito”… el amor de su vida… Aparentemente me parecía una relación estable, y el “patita” buena gente… pero me bastaron un par de meses para darme cuenta que la relación no era lo que pensaba… Ella no salía los fines de semana… tampoco quiero decir que sábados y domingos tuviera que salir… pero de vez en cuando siempre es bueno… resulta que ella no lo hacía… “estoy cansada… el otro fin de semana será”… Bueno… son decisiones que ella tomaba… y si se sentía bien así… nada podía hacer… Pero aquí viene la verdad detrás del supuesto cansancio… Andrea no salía porque a su “enamorado” no le gustaba… no le parecía correcto que salga… ¡perdón!... ni mis padres me prohíben… un tipo que se cree con derechos ¿me va a decir que hacer?.. No… no… no… definitivamente NO… Pero no le decía directamente: “sabes no me gusta que salgas a bailar con tus amigas”… le decía lo siguiente: “mi amor… como van a salir solo chicas… los patas pueden pensar que van a buscar hombres… pero si quieres salir… por mi normal”… El tonito en que lo dijo… la volteada de ojos… y el “chao nos vemos mañana que te diviertas si sales”… desanimaban a Andrea, salir de rumba con sus amigas… Pero aquí no acaba… 6AM el muchachito la llama: “mi amor donde estas?... ¿Qué pregunta? Es obvio que en su cama…ella responde con voz somnolienta: “durmiendo bebé”… él responde: “prende la cajita musical que te regalé”… y ella obedientemente lo hizo… él ya más tranquilo: “sigue durmiendo… te amo”… ¡Claro!... ya comprobó que su flaca está en “su cama” y no en otro lado… ¿Por qué tanta desconfianza?... me pegunto… la rutina de ella… la universidad su casa… su casa la universidad… chica tranquila… estudiosa y de mil maneras le ha demostrado cuanto lo ama… pero no sé qué más quiere ese tipo.
Aquí va otra… historia… “Carla”… una chica extrovertida… sociable… carismática… super pilas… y era el alma de las fiestas; claro está que también era aplicada y dedicada en sus cursos de la universidad… Conoció a un “tipo”… yo solo lo manyaba de vista…. y cuando me lo presentó… ya como su enamorado… algo me decía… no… no… no me convence… dicho y echo… estuvieron cerca de dos años… los primeros meses como toda relación flores… maripositas por todos lados… cartitas… mensajitos… llamaditas… pero luego la magia se acabó… ¿o fue todo teatro para que Carla cayera en sus redes”… bueno… bueno… no lo sé.
La relación luego de un año se deterioró… le aconsejaba a mi amiga que terminara porque a mi parecer esa relación no funcionaría ya que él ya no se preocupaba por ella, era indiferente a lo que ella le decía… comenzó a prohibirle salir con sus amigos… Ella tuvo que llegar al extremo de ocultarle que saldría a tomar un par de chelitas con una amiga que llegaba de viaje… pero tarde o temprano el “patita” se enteraba por terceros que habían visto a su “flaca”… y ahí el problema… la discusión y la falta de confianza… Si ella no llamaba a la hora que había dicho… él se ponía histérico…¿dónde has estado?... ¿con quién has estado?... o las clásicas llamaditas en la madrugada a veces de “retenido” me supongo que será para comprobar si estaba en una fiesta al escuchar música… A esto le agrego... "¿me darás la clave de tu correo electrónico?"... ella: "pero..."... él: "no confias en mí?... ella: "no es eso... sabes que confío en ti"... él: "¿o estas ocultando algo?"... ella: "!no!... " ¿qué creen que hizo?... Sí... lo que están pensando... se la dio. No sólo se adueñó de su correo sino que también revisaba su celular... las llamadas perdidas, realizadas y obviamente los mensajes de texto...
No sé como pueden vivir en una relación tan asfixiante… donde priman los celos y al desconfianza….
Pero si les gusta estar encerradas en una jaula a pan y agua… ¡provecho chicas!...

UNA VIEJA CARTA

Mientras hacía una limpieza exhaustiva de los documentos en mi laptop, encontré esta vieja carta... sin fecha... ni destinatario... ¿estaba grave no?

Que puede ser este sentimiento que me invade por completo cada vez que estas cerca de mí, es una mezcla de odio con amor, es la combinación de la confusión la que está dominando mi corazón.
Todo comenzó como un juego, sin filtreos, ni indirectas. Tú tan serio al inicio, parecías tan dulce, pero más adelante me di cuenta que eras un presumido, a quien solo le importa su propia vida. Eres un egoísta, pero que bien te sabes esconder tras la capa de la sonrisita encantadora, que con el soplo sutil de tu convencimiento derrumba la torre de casinos de una supuesta firmeza.
No se por qué te empeñas en hacerme la vida imposible, crees que siempre tienes la razón, y no es así. Eres tan terco, que sabiendo que has perdido, insistes en tener el trofeo de campeón.
No entiendo por qué disfrutas cuando me haces rabiar, sabes que no te logro soportar, pero ya que más da.
Hay algo que me preocupa. Es la maldición del nunca, que creo no se acabará algún día. Dije ni a la esquina contigo, y terminé en el mismo camino que el tuyo; y para ser peor, fuimos más lejos aún.
¿Quién eres?, ¿acaso un demonio tras una carita de ángel, que con una sola mirada puede cambiar mi rutina?. O ¿acaso el dulce bocado que provoca probar, sin miedo a vomitar?
Tengo miedo y lo admito porque mi corazón puede desear una cosa, pero la razón me dice que no cometa alguna locura. Pero es tan difícil entender que eres el maniquí que tiene el letrero solo ver, pero prohibido tocar.
Aroma a alcohol, y humo de cigarro, tentación de un beso con sabor a diversión.
No puedo arriesgarme a un juego sin saber las reglas, porque puede gustarme y no poder despegarme de su adicción.


Ya recordé... jaja... esos tiempos...
lunes, julio 6 |

CUERPO Y MENTE

Quisiera desaparecer… ser volátil por unos segundos… olvidarme de todo y de todos los que están alrededor mío… mi mente viaja kilómetros de distancia pero mi cuerpo inmóvil sigue aquí… como una masa inerte que camina sin rumbo... sin destino… sólo como un robot programado… me pregunto ¿hasta cuando caminaré descalza sin sentir el frío?... ¿hasta cuando veré rostros que minutos más tarde olvidaré porque no son importantes?... ¿hasta cuando escucharé voces de conocidos y extraños que no tomaré en cuenta?... Hay momentos en los que estoy aquí… ¿lo notan?... pero mi mente está donde realmente quiere estar… donde siempre quiso estar… cuesta tanto engañarse a uno mismo… pero si se puede engañar al resto y hacer de cuenta que todo está bien y mostrar una sonrisa o hacer alguna chacota… Pero que diferente es quedarse atrapado entre cuatro paredes al llegar la noche… no importa que tan amplio sea el espacio… porque está vacío… tan vacío que sólo los sueños lo llenan y la esperanza de regresar… contar los días para que mi cuerpo esté con mis pensamientos y mi corazón.
Todo a mi alrededor parece tener color… azul… rojo… verde… amarillo… celeste… es una paleta de colores pero si no hay luz no puedo verlos.
Abro los ojos cada mañana y veo el techo blanco… suspiro a resignarme entrar a la rutina de un día donde sé que promete ser distinto al que quisiera… pero ocupo mi mente en toda la agenda programada que distrae mis pensamientos por el resto del día, tarde y parte de la noche.
Las lágrimas se confunden bajo una noche lluviosa… y la luz de la luna llena es testigo de cada monólogo nocturno y la almohada guarda los secretos que sólo se cuentan una vez pero que se recuerdan siempre… a lado el diario bajo llave en la mesa de noche descansa a la espera de una nueva historia… una anécdota que años más tarde al leerla dibujará una sonrisa en el rostro… o dejará caer una lágrima en las mejillas.

Una llamada… esos minutos… son la fuerza… es el empuje que necesito en los momentos en los que creo desvanecer… cuando no sé a que aferrarme… Voces que son melodía en las noches que no puedo dormir, y que mi mente las convierte en secuencia de imágenes de rostros que siempre recuerdo.
A veces sueño que subo una escalera… subo pero no encuentro el final del escalón… de pronto resbalo y caigo a un vacío… es oscuro… y de golpe despierto en mi cama… algunos dicen que esa sensación es porque el alma se desprende del cuerpo…y al regresar al cuerpo se produce un choque… entonces supongo que mi alma está aunque sea por algunos minutos, lo que dure esa siesta de cada tarde, está donde mi corazón se quedó… al lado de las tres personas que más amo en este mundo.
jueves, julio 2 |

!YA FUE!... MMM...¿ESTÁS SEGURA?

Que tire la primera piedra quien no ha dicho !ya fue!... !ya no me interesa!... !no lo llamaré ni lo buscaré!. He escuchado infinidad de veces estas expresiones por mis amigas, quienes sobrias prometen no regresar con los tipos que alguna vez quisieron, pero que les fallaron. Sin embargo, las noches de viernes y sábados con unos trago en la mesa y unas copas de más recuerdan los lindos momentos que vivieron al lado de sus "príncipes sapo"... ¿me extrañará?... ¿qué estará haciendo?... !quiero llamarlo!... difícil lograr que entren en razón cuando el alcohol que corre por sus venas les hizo perder toda sensatez y noción de lo que dicen y quieren hacer.
!Todavía lo amo!... !lo extraño demasiado!... algunas se ponen sentimentales y lloran como Magdalenas al amor que aún no pueden olvidar. Definitivamente entre tragos una se vuelve más vulnerable a los recuerdos y brotan los deseos más intensos. !Alerta roja!... 4AM. quieren llamarlos al celular y tú como buena amiga retienes el nexo con el "tipo ese", pero nada puedes hacer cuando terminan haciendo lo que horas más tarde se arrepentirán !LLAMARLO!... 6AM. Dejo a mi amiga en su casa y me voy a descansar, en el camino pienso sobre lo sucedido y trato de ponerme en su lugar... no puedo intentar lapidar con mis comentarios a mi amiga porque en algún momento de mi vida me he dejado vencer por el corazón que no entiende razón. Es un momento en el que aflora todo el amor por encima del resentimiento, el momento en el que quisieras escuchar su voz aunque sea por unos segundos, o verlo y abrazarlo... sentir nuevamente el calor en una noche de invierno; y ya no recuerdas con odio y rencor el daño que te hiso, si no con tirria... así como cada frase de amor que alimentaba la ilusión. !Pero! acaba el estado de ebriedad... y hay que pagar la cuenta a la resaca. Después de no sé cuantos vasos de agua para calmar la sed y ya recuperada en un 70%... te arrepientes de llamarlo esa noche; sin embargo lo echo hecho está y no hay marcha atrás... Y de nuevo la burra al trigo... el círculo vicioso de las promesas incumplidas... !la cagué... la próxima vez no llevaré el celular!... !no tomaré demasiado!...Esperar la llegada del próximo fin de semana.. ¿qué sucederá?... ¿lo saben?... Yo sí...
miércoles, julio 1 |

LOS QUE NUNCA CAMBIARÁN

A pedido de una gran amiga va dirigido ese artículo… ¡los mentirosos!... los que se hacen las víctimas, tratan de mostrarse como los sufridos, quienes tarde pero se dieron cuenta de la persona valiosa a la que perdieron, sin embargo no cambiarán… seguirán siendo los mismos falsos e hipócritas, aquellos que con la carita de yo no fui, la mirada tierna y encantadora, engañan hasta al corazón más sensato, o que por lo menos algo de caso le hacía a la razón. Aquí va la típica frasecita: ¡te mereces algo mejor! ¡Por supuesto mi amor!... algo mejor… por eso te estoy terminando, porque soy mucho para ti… no tenías que decírmelo porque salta a la vista. Otra de sus frasecitas del manual que todos los de su gremio emplean ¡pero que falta de creatividad!: “¡eres diferente a todas las chicas que conocí, contigo me siento distinto!”... permítanme reírme ja ja ja!... si claro papito… la primera parte es evidente, pero eso que te sientas distinto no creo, te sientes igual como una basura… tan vacío e incompleto que necesitas a más de una chica para llenar ese espacio. O más aún después que no luchó por la chica por la que supuestamente daría la vida o estaba perdidamente enamorado… aparece con el rabo entre las piernas diciendo: ¡Te extrañé todo este tiempo!... ¡no sabes cuanta falta me haces!... ¡no tienes idea cuando te necesito!... me duermo leyendo esos mensajes de texto… ni siquiera tienes el coraje de mirarme a los ojos… porque cuando pasas por mi lado agachas la cabeza. O sea ¡hello!... aquí no termina todo… ¿Qué había más? Por supuesto… una tarde tranquila sales de clase… viernes… una semana agotadora… y lo encuentras afuera de la universidad… mejor dicho al frente de esta… agarrando con una flaca con quien supuestamente tenía una amistad cuando andaba contigo… tomas tu taxi y te vas a tu casa y en la noche te mensajea al celular diciendo: ¡haré hasta lo imposible para reconquistarte!... esto ya es exceso de cinismo… Por casualidad lo encuentras una noche de regreso a casa y te repite todo lo que dice en el manual del “tramposo monse”… tú obviamente no harás el papel de tonta y lo encaras… que se deje de tanto floro y que respete a la flaca con la que está… ¿a qué no saben que dijo?...¿cuál flaca?...
¡Perdón!... ¡encima la niegas!... tremenda desconsideración… ¿qué acaso no la quieres? Y adivinen las respuestas… tic tac… “sólo nos entendemos”, acá va otra de sus frases… “no es lo que tú piensas”… “todo tiene una explicación”… “pero déjame explicarte”… “ella no significa nada”… “!entiéndeme… me sentía tan solo”…. Etc.
Pero dentro de todo esto, supongo… que en el algún momento de sus tétricas vidas… las que parecen ser las mejores del mundo… ser el chico con un montón de amigos, sin embargo está tan solos… y son esos cinco minutos cuando piensan y se preguntan ¿qué estoy haciendo?...