viernes, agosto 12 |

SUEÑO DESPIERTA

Y la tarde moría, al igual que ella, el cansancio era cada vez más aplastante y sólo quería ver la oscuridad para regresar a casa y recostarse en lo que encontrara más próximo.


Últimamente sus fuerzas habían disminuido y llegado un momento no le respondían las extremidades, inclusive sentía los párpados pesados la mayor parte del tiempo y sólo buscaba un lugar donde cobijarse y olvidarse de todo lo que tuviera pendiente.

La noche era el analgésico perfecto, pero era una lástima que su efecto durara algunas horas, ya que al día siguiente debía continuar pese a no tener del todo cargadas las baterías; sin embargo tenía que hacer un esfuerzo desmedido para levantarse de la cama y continuar con la lista de pendientes que llegaban en fila.

Hace algunos días el sonido de las conversaciones en voz alta, los tacones acelerados y el timbre de celulares y teléfonos la atormentaban, pero ahora los escuchaba más lejanos, parecían provenir de la oficina que se encontraba al final del pasillo. Se sentía más aliviada al no tener que soportar el ruido molesto que ahuyentaba a su sueño. Aquel que esporádicamente le susurraba al oído alguna que otra canción instrumental.

Se preguntaba ¿qué sucedía?, hace tiempo las energías comandaban cada una de sus acciones, pero ahora se sentía caer y no quería ponerse de pié, sino encontrar la silla más cercana y descansar. ¿Vitaminas?, fueron una alternativa, pero no hacían efecto, ¿el estrés?, no había mucha presión últimamente en el trabajo, ¿la nostalgia?, hace tiempo no recordaba cosas tristes y mucho menos lloraba, ¿qué era entonces?, ¿qué le estaba quitando lo poco que le quedaba de fuerza?.

¡Quiero dormir!, se dice a sí misma, pero debe esperar que el viernes se despida para sentir la comodidad de un colchón que la extraña y no la quiere soltar. Algunas horas, sólo algunas horas para dar la bienvenida al día de la libertad temporal.

Pese a todo, ella tiene una duda, hace mucho que no recordaba sus sueños, ahora sólo escenas esporádicas aparecen en sus recuerdos, pero no logra esclarecer de qué tratan exactamente, pero desde que sus fantasmas regresaron, le quitaron lo que la mantenía de pié, “las ganas de seguir”.

1 comentarios:

GiorgiTo Nieve dijo...

100pre debemos seguir es bueno hacer pausas y llamar a nuestros seres keridos,pensar k tu esfuerzo de hoy se retribuye el dia de mañana,eso si si guardas el esfuerzo y no te lo gastas como algunos lo hacemos jeje,buenas letras linda,sera tu biografia ? espero k nu.saludos.