domingo, mayo 29 |

AQUÍ... ALLÁ...

Él: Ausente presencia que embriagas mi lucidez una vez más, mientras me deleitas con la sinfonía de volátiles palabras, que el céfiro de la realidad se encargará de desvanecer…

Ella: Interminables recuerdos danzan en mi cabeza y me extienden la mano para acompañarlos con una pieza, y a estas alturas del camino solo bailaremos el vals de los mejores momentos…

Él: Observaré el calendario para recordar la fecha que puso punto final a un capítulo inconcluso, y lo mejor será ignorar al reloj que nos mira impaciente…

Ella: No te pido una sonrisa, mis ojos ya han fotografiado la casual curvatura en tus labios, para inmortalizarla y llevarla conmigo en este largo viaje…

Él: Aún no te has ido, y ya te extraño hasta dolerme el pecho…

Ella: Tengo tanto que decir y las palabras naufragan en la lucha contra las olas del tiempo…

Él: Tomemos la última copa de vino y cuando termines no hagas ruido al cerrar la puerta… aléjate en silencio para que no arruines esta noche perfecta... Un último favor… acabemos con este cálido abrazo, antes que la despedida lo enfríe…

1 comentarios:

Anónimo dijo...

veremos..lo que queremos ver, cuando estemos preparados para verlo.
Que estamos dispuestos hacer por aquella persona a quien amamos,y hasta donde llegaremos, habra algun limite?
que hacer cuando sientes que lo que haces no es suficiente, las puertas te se cierran y solo puedes pensar dos cosas...
o sigues con fuerza,cayendo y levantandote cada ves que tropiezes y seguir luchando por tu objetivo... o das un paso al costado y enfocas tu atencion pensado que quizas puedas conseguir lo mismo en otro lado...